MONTEVIDEO — Más de 150 legisladores, expresidentes, ministros y dirigentes políticos provenientes de quince países y territorios de América se reunirán desde este viernes en Montevideo para participar del Tercer Congreso Panamericano. El encuentro, que se extenderá hasta el domingo, constituye el foro parlamentario permanente de las fuerzas democráticas y progresistas del continente y busca construir una posición y una agenda de trabajo conjunta frente a los desafíos compartidos por los pueblos de la región.
La cita se realiza en un contexto adverso para la centroizquierda continental, marcado por múltiples crisis interrelacionadas: el deterioro del orden internacional basado en reglas, el agravamiento de las migraciones forzadas, el aumento del costo de vida para las familias trabajadoras, la aceleración tecnológica que genera nuevas formas de dependencia y control, y el avance del crimen organizado, que pone a prueba la capacidad de los Estados.
El escenario político también está atravesado por las victorias de candidatos conservadores en las últimas tres elecciones presidenciales de América Latina: José Antonio Kast en Chile, Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia, quienes asumieron este año. De este modo, Uruguay y Brasil quedaron como los principales gobiernos de centroizquierda de Sudamérica.
“No llegamos en una época dorada, sino con plena conciencia de estas derrotas”, afirmó el coordinador general del congreso, David Adler, economista, cofundador de la Internacional Progresista y exasesor del senador estadounidense Bernie Sanders. Adler explicó que parte de las actividades se realizará a puertas cerradas “para hablar con franqueza sobre las buenas prácticas y también sobre los experimentos que no lograron llegar a la población”.
Bajo el lema “Solidaridad entre los pueblos, soberanía entre las naciones”, el programa se estructura en torno a cuatro ejes principales: paz, seguridad y multilateralismo; desarrollo sostenible e integración regional; soberanía digital e inteligencia artificial; bienestar y cuidados para las mayorías. Los participantes también buscan reequilibrar las relaciones entre el norte y el sur del continente.
“Tenemos el Fondo Monetario Internacional y la Organización de los Estados Americanos, ambos con sede en Washington, lo que muestra una arquitectura en la que el norte habla y espera que el sur obedezca”, sostuvo Adler. Según remarcó, la cita de Montevideo se propone como el único ámbito de este tipo destinado a lograr un mayor equilibrio entre ambas regiones de América, mediante propuestas coordinadas que luego puedan ser implementadas de manera articulada por los distintos países.
La delegación uruguaya está encabezada por el presidente Yamandú Orsi, quien tendrá a su cargo la apertura del foro. También participan la senadora y vicepresidenta Carolina Cosse, la exvicepresidenta Lucía Topolansky y el secretario de la Presidencia, Alejandro “Pacha” Sánchez.
Desde la Argentina llegó una numerosa comitiva integrada por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; los legisladores nacionales de Unión por la Patria Itai Hagman, Jorge Taiana, Caren Tepp, Eduardo Valdés y Lucía Corpacci; el director ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), Pablo Vommaro; la secretaria de Relaciones Internacionales del Parlamento del Mercosur (Parlasur), Dolores Gandulfo, y los parlamentarios de ese organismo Gabriel Fuks y Cecilia Nicolini.
Entre las principales figuras internacionales se encuentran los expresidentes Ernesto Samper, de Colombia, y Gabriel Boric, de Chile. Por Estados Unidos participan los representantes federales Pramila Jayapal y Jesús “Chuy” García, junto con invitados especiales como la asambleísta de Nueva York Claire Valdez, Darializa Ávila Chevalier, también de Nueva York, el doctor Adam Hamawy, de Nueva Jersey, y el representante estatal de Pensilvania Chris Rabb. Brasil está representado por el senador y coordinador de Relaciones Internacionales del Partido de los Trabajadores (PT), Humberto Costa, mientras que desde Canadá llegaron los legisladores federales Leah Gazan y Don Davies.
Fundado en 2024 en Bogotá por iniciativa del entonces presidente colombiano Gustavo Petro y con la participación de ocho países, el Congreso Panamericano celebró su segunda edición en 2025 en Ciudad de México. La apertura estuvo a cargo de la presidenta Claudia Sheinbaum y reunió a más de 100 participantes de doce naciones. La convocatoria de Montevideo se perfila como la más ambiciosa y representativa hasta el momento. Adler destacó la elección de la capital uruguaya y explicó: “Tenemos mucho que aprender de la sociedad uruguaya, que mantiene una memoria muy viva y supo profundizar sus raíces democráticas”.
La actividad constituye el cierre de una semana de iniciativas que incluyó una reunión de mujeres dedicadas a la política, un foro reservado para catorce partidos de once países y el relanzamiento de la revista Nueva Sociedad.
El programa comienza este viernes 21 de agosto con una conferencia de prensa en el Palacio Legislativo, el acto inaugural junto con autoridades gubernamentales, las primeras sesiones a puertas cerradas y el evento público “Esto es América” en el Teatro Solís. Será la única jornada abierta a la prensa. Continuará el sábado 22 con reuniones de trabajo reservadas y finalizará el domingo 23 en la sede del Parlasur, donde se darán a conocer las medidas concretas previstas para avanzar con la agenda hemisférica trazada.