SANTIAGO — El ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros, encendió una polémica interna en el gobierno de José Antonio Kast al plantear que el país debería desvincularse del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el tratado que reconoce derechos especiales a los pueblos indígenas sobre sus tierras y su participación política. Junto con eso, pidió revisar la Ley Lafkenche, una norma chilena de 2008 que permite a comunidades indígenas solicitar el uso preferente de espacios costeros para actividades tradicionales.
Lo dijo en una entrevista con DF MAS, el suplemento de negocios del diario chileno Diario Financiero, en la que además repasó sus primeros cinco meses en la cartera y volvió a referirse a los aranceles impuestos por Estados Unidos.
Para Barros, ambas normativas —y “una serie de otras disposiciones legales” que se desprenden de la misma lógica— son directamente “un riesgo para el país”. Su argumento central es que introducen un trato diferenciado según el origen étnico de las personas, algo que describió como un “caldo de cultivo de conflicto”. Consultado puntualmente sobre si las considera una amenaza desde la óptica de la Defensa, no dudó: “Absolutamente”.
El ministro fue más allá y cuestionó el concepto de plurinacionalidad, que según recordó “fue rechazado mayoritariamente” por la ciudadanía en el plebiscito de 2022, cuando los chilenos rechazaron en las urnas una nueva Constitución que incluía ese reconocimiento.
A su juicio, ese ideario sigue presente como factor de división en el Convenio 169, un tratado internacional que, señaló, tiene “un sesgo político” y que fue ratificado por apenas 24 países. Sobre la posibilidad concreta de que Chile lo abandone, fue categórico: “Sí, es factible, hay formas de salirse”.
Las declaraciones no tardaron en generar ruido dentro del propio Ejecutivo. Claudio Alvarado, que ocupa a la vez el Ministerio del Interior y Seguridad Pública y la Secretaría General de Gobierno (la vocería oficial del Ejecutivo), salió al paso el domingo en un programa dominical de entrevistas políticas y descartó cualquier cambio de posición del gobierno respecto del convenio vigente: “No vamos a innovar”, sostuvo, dejando en claro que la mirada de Barros no representa la línea oficial del Ejecutivo.
El propio presidente Kast tuvo que terciar en la discusión. En diálogo con Radio Infinita, el mandatario descartó eliminar el Convenio 169, aunque sí abrió la puerta a modificar la Ley Lafkenche.
“Hay momentos en que se producen abusos. En la Ley Lafkenche evidentemente hay abusos de la ley que se generó para proteger a una comunidad lacustre. Se produce un abuso, yo creo que hay que hacer modificaciones”, planteó, en una posición intermedia entre la ofensiva de su ministro de Defensa y la cautela de Interior.