SANTA CRUZ DE LA SIERRA — La causa que investiga el ataque armado contra la abogada boliviana Nadia Beller sumó este lunes dos reveses para el principal sospechoso, el consultor político argentino Fernando Cerimedo.
La Justicia envió a la cárcel a las dos personas señaladas como cómplices del ataque —quien habría vendido el arma usada y su pareja— y, en paralelo, un juez desestimó cada uno de los cuatro planteos con los que la defensa de Cerimedo buscaba frenar el proceso. Esa decisión abrió la puerta a que se use como prueba un mensaje de celular en el que, según la fiscalía, el propio Cerimedo habla de “eliminar” a Beller.
Cerimedo, quien hasta hace pocos días asesoraba de manera externa al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, permanece detenido desde el 18 de agosto, cuando intentó subir a un vuelo a Buenos Aires apenas horas después de que Beller recibiera varios balazos en un hotel de esta ciudad.
El ataque lo ejecutaron dos hombres que se acercaron en moto disfrazados de repartidores. La semana pasada, el juez de la causa ya había dictado la prisión preventiva de Cerimedo por el máximo legal de seis meses y ordenó su traslado a la cárcel de Palmasola, sobre la base de una acusación fiscal que lo señala como el organizador del ataque, presuntamente motivado por un embarazo de Beller.
A ese frente judicial se suma otro: la fiscalía de La Paz investiga por separado a Cerimedo por un presunto enriquecimiento ilícito, luego de que allanamientos en dos de sus propiedades destaparan sumas de dinero sin declarar, equipos de telefonía satelital y un vehículo con balizas del tipo que usa la custodia presidencial.
El caso también tuvo, este lunes, repercusiones fuera de los tribunales. El periodista Javier Negre reveló que Cerimedo había cerrado semanas atrás su salida societaria de La Derecha Diario, el portal afín al mileísmo que supo integrar. Y en Buenos Aires, Javier Milei volvió a manifestar en redes su escepticismo sobre el episodio, al compartir publicaciones que cuestionan la versión de Beller y sugieren una maniobra política detrás del ataque, una lectura que también sostiene públicamente el equipo de abogados de Cerimedo.
Beller, dada de alta el sábado tras la operación por las heridas de bala, adelantó que ampliará su testimonio ante la Justicia. Sostiene, desde el primer día, que su expareja fue quien ordenó el ataque.