BUENOS AIRES — El canciller argentino, Pablo Quirno, aseguró que su Gobierno no ve por ahora una mediación de terceros en la disputa con el Reino Unido por las islas Malvinas, un archipiélago del Atlántico Sur que Londres controla desde 1833 y que la Argentina reclama como propio. Lo dijo en una extensa entrevista con Infobae publicada este domingo, en la que también descartó cualquier salida militar.

Quirno reconoció que las declaraciones de Donald Trump sobre el conflicto le dieron mayor relevancia al reclamo argentino. Explicó que cada vez que un presidente estadounidense menciona las islas, la discusión cambia de escala, y vinculó ese interés con las diferencias que hoy separan a Washington y Londres por Medio Oriente y por el presupuesto de defensa. Aun así, sostuvo que la Argentina diseña su propia estrategia y que hoy nadie propone un mediador.

El núcleo del plan es económico. Según el canciller, el Gobierno de Javier Milei quiere que las petroleras y sus proveedores deban elegir entre invertir en las islas o hacerlo en Vaca Muerta, la formación de hidrocarburos no convencionales de la Patagonia que atrae capitales de todo el mundo.

Para eso impulsa la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que el Ejecutivo envió esta semana al Congreso. El proyecto amplía las sanciones de la ley 26.659, hoy vigente, que ya prohíbe operar en el país a las empresas que exploran hidrocarburos en Malvinas. A comienzos de septiembre, el propio Quirno había informado que se notificó a unas 180 compañías vinculadas con esa actividad.

Un capítulo aparte es Israel. El canciller confirmó que convocó a la Embajada israelí por la inversión de Navitas Petroleum, una empresa de ese origen que integra el proyecto Sea Lion junto con la británica Rockhopper. Contó que planteó el tema en persona ante autoridades israelíes y que las conversaciones continúan, pese a la afinidad política entre ambos gobiernos.

La ofensiva incluye un componente militar que, según Quirno, no debe leerse como amenaza. Se trata de la Base Naval Integrada de Ushuaia y de la extensión de la pista de la Base Petrel, en la Antártida, obras que el Gobierno presenta como una recuperación de capacidades tras años de desarme. El canciller afirmó que la Argentina es un país de paz y que el uso de la fuerza no tiene lugar en la disputa. Londres, por su parte, sostiene que la soberanía no está en discusión porque rige la autodeterminación de los isleños.

La agenda inmediata pasa por Nueva York. Quirno confirmó que Milei tiene prevista una reunión con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde Malvinas será un tema central del discurso presidencial. También anticipó anuncios de inversiones y financiamiento.

Hay además dos datos con sello italiano. Al hablar de Venezuela, el canciller relató que, cuando Brasil dejó de representar los intereses argentinos en Caracas, Giorgia Meloni y el canciller Antonio Tajani aceptaron cubrir esa función tras un llamado de diez minutos. Y confirmó que el papa León XIV visitará la Argentina, en una gira que incluye Uruguay y Perú, con un dispositivo que ya tuvo dos avanzadas del Vaticano. Negó diferencias de fondo entre el Gobierno y la Iglesia.

Sobre Brasil, por último, dijo que el retiro de embajadores pedido por Brasilia no afectó una relación que considera sólida, aunque marcó que ambos gobiernos tienen preferencias políticas propias en la campaña electoral brasileña.