QUITO – El gobierno de Ecuador inició el despliegue de 13.000 efectivos de las Fuerzas Armadas en algunas de las zonas más afectadas por la violencia vinculada al crimen organizado, con el objetivo de reforzar la ofensiva contra las organizaciones delictivas.
La operación comenzó el jueves 18 de junio, dos días después de que el presidente Daniel Noboa decretara un nuevo estado de excepción por “grave conmoción interna”, apenas 16 días después de la finalización de la medida anterior.
El estado de excepción, que entró en vigencia el 17 de junio y tendrá una duración de 60 días, alcanza a diez provincias y tres municipios, abarcando casi la mitad del territorio nacional. Entre las jurisdicciones afectadas se encuentran Pichincha, donde está ubicada la capital Quito, además de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Sucumbíos y Azuay. La medida también incluye a los municipios de La Maná, Las Naves y La Troncal.
Según el decreto presidencial, el objetivo es garantizar la seguridad interna, restablecer el orden público y prevenir o neutralizar actividades criminales que amenacen los derechos y las libertades de la población. Los militares serán trasladados desde zonas con menores índices de delincuencia hacia las provincias costeras de Guayas, Manabí, El Oro y Los Ríos, consideradas estratégicas para las rutas internacionales del narcotráfico con destino a Europa y América del Norte.
Las Fuerzas Armadas intensificarán los patrullajes terrestres y marítimos, reforzarán los controles sobre armas, municiones y explosivos, y colaborarán en operativos contra grupos armados vinculados al crimen organizado.
La disposición también suspende la inviolabilidad del domicilio, permitiendo a las fuerzas de seguridad ingresar a viviendas particulares, incluso sin orden judicial, cuando existan sospechas de actividades ilícitas.
Alrededor de 6.000 de los 13.000 soldados serán destinados a la provincia de Guayas, la más golpeada por la violencia. Hasta mayo, ese distrito había registrado 1.521 homicidios de los 3.485 cometidos en todo el país. Los nuevos contingentes se sumarán a los efectivos que ya operan de manera permanente en la zona.
El anuncio se produce un mes después de las declaraciones de Noboa en Estados Unidos, cuando había descartado extender el estado de excepción vigente desde abril y que concluyó el 1 de junio. “No será extendido. Si necesitamos nuevas operaciones especiales, será necesario declarar una nueva emergencia”, había afirmado entonces el mandatario.
Desde que el gobierno declaró el “conflicto armado interno” en enero de 2024, Ecuador ha recurrido a sucesivos estados de excepción de alcance variable, adaptados a la evolución de la situación de seguridad. Entre marzo y mayo, varias provincias también estuvieron sometidas a toques de queda nocturnos para limitar la actividad de las organizaciones criminales.
A pesar de estas medidas extraordinarias y de que las principales bandas fueron catalogadas como organizaciones terroristas, la violencia sigue siendo uno de los mayores desafíos para el país. Según datos del Ministerio del Interior, 2025 cerró con cerca de 9.300 homicidios, una cifra récord que ubicó a Ecuador como el país con la tasa de homicidios más alta de América Latina.