BUENOS AIRES – Hace tiempo que la tarantella y la pizzica volvieron a estar de moda en Italia y Argentina. Danzas muy antiguas, que tienen sus raíces en la Magna Grecia, relegadas durante demasiado tiempo al "armario de la cultura de segunda categoría". 

Fueron estudiadas por antropólogos como Ernesto De Martino, precursor de las investigaciones sobre las tradiciones del sur de Italia, y se difundieron nuevamente entre los jóvenes gracias también al éxito de eventos musicales como La notte della Taranta, un festival de música popular de Salento que se lleva a cabo en verano en varios lugares de Apulia. 

En Argentina, gracias a la presencia de inmigrantes y su nostalgia por Italia, los bailes populares nunca pasaron de moda. Pero es cierto que ahora más que nunca se vive una revitalización ligada al relevo generacional y a un nuevo interés por parte de los jóvenes. 

Cecilia Arenilla y su compañía 'A Figliola ("joven mujer" en napolitano) presentan, el domingo 3 de diciembre, en la sede de la Asociación Calabresa en Buenos Aires, un espectáculo dedicado a la música y las danzas del centro y sur de Italia.

Los bailarines estarán acompañados por la voz y los instrumentos (organetto y trambullo) del músico Tommaso Massarelli, un invitado especial que llegó –no por casualidad– desde Apulia. 

La cita es a las 18 (H. Yrigoyen 3922), en el barrio porteño de Almagro. 

La entrada cuesta $ 4.000 pesos ($ 3.500 para socios) e incluye una copa de Campari o un refresco. Después del espectáculo, habrá un buffet económico para aquellos que quieran quedarse un poco más y tomar un refresco.   

Información y reservas: tel. 4981 9549/ 4982 3431 o 11 65146138 (WhatsApp).