CIUDAD DE MÉXICO - A poco más de un mes del inicio del Mundial de fútbol, el gobierno de Claudia Sheinbaum dio el segundo gran golpe contra el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Después de la muerte en febrero de su jefe histórico, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el lunes fue arrestado en el estado de Nayarit su presunto sucesor: Audias Flores Silva, conocido como “El Jardinero”.
El procedimiento, a cargo de la Marina en la localidad de El Mirador, fue definido como “quirúrgico” por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. A diferencia de la operación de febrero contra “El Mencho”, que dejó 25 soldados muertos, la captura de Flores Silva se concretó sin que se disparara un solo tiro.
Aunque no hubo enfrentamientos, el despliegue táctico fue enorme: drones, cuatro helicópteros de apoyo cercano, otros dos para el traslado de tropas, cuatro aviones de ala fija y más de 500 efectivos entre militares y personal de la Marina. El jefe narco fue localizado cuando intentaba escapar por una tubería.
La detención de “El Jardinero” vuelve a abrir un capítulo oscuro del sistema judicial mexicano. Flores Silva ya había sido arrestado en 2016, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, acusado de haber organizado una emboscada en Soyatán en la que murieron 15 policías.
Pese a la gravedad de los cargos, recuperó la libertad en circunstancias que nunca fueron aclaradas. Según fuentes ministeriales consultadas por El País, salió en 2016; para la DEA, en cambio, la excarcelación se produjo en 2019. Flores permaneció en silencio en el penal de Puente Grande hasta que un juez anuló las acusaciones.
El hermetismo oficial sobre aquella liberación fue total y alimentó sospechas de corrupción. Recién en 2021 la DEA confirmó que el jefe del CJNG estaba libre y activo en Nayarit, la misma zona donde volvió a ser capturado diez años después de su primer arresto.
Para el especialista en seguridad David Saucedo, el operativo podría no haber sido solo resultado de tareas de inteligencia, sino también de una traición interna. La muerte de “El Mencho” desató una pelea por la sucesión y “entregar” a Flores Silva pudo haber sido la forma elegida por una facción rival para sacarse de encima a un competidor incómodo.
Ese mismo lunes, en Zapopan, Jalisco, también cayó César Alejandro N., alias “El Güero Conta”, señalado como contador del grupo. Acusado de lavar dinero mediante empresas fantasma e inversiones en productoras de tequila, su arresto golpea de lleno la caja del cartel.
El gobierno de Sheinbaum confirmó que la captura fue posible gracias a 19 meses de seguimiento y a la cooperación con agencias estadounidenses. El embajador Ronald Johnson celebró el resultado como un avance para la seguridad de los dos países.
Ahora la Justicia mexicana deberá resolver si lo procesa en el país por homicidio o si avanza con el pedido de extradición emitido por el Distrito de Columbia por narcotráfico y tenencia de armas. Sobre él pesa además una condena en rebeldía a 45 años dictada en Jalisco en 2024 y una recompensa estadounidense de 5 millones de dólares.