BUENOS AIRES - En su informe de gestión ante la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, rechazó las acusaciones en su contra, aseguró que no va a renunciar y defendió la legalidad de su actuación. Sin embargo, ante preguntas clave sobre su patrimonio, sus viajes y sus vínculos personales, brindó respuestas generales y dejó sin aclarar varios de los puntos más cuestionados.

La exposición se dio en un clima de fuerte tensión política, con cuestionamientos reiterados de la oposición centrados en presuntas inconsistencias patrimoniales, conflictos de interés y el financiamiento de viajes personales.

“Quiero dejarles en claro que no voy a renunciar”, afirmó Adorni durante su intervención, en respuesta a los pedidos de algunos diputados para que dé un paso al costado. El funcionario sostuvo que continuará en el cargo y que seguirá “dando la cara” ante el Congreso.

A lo largo de su exposición, el jefe de Gabinete negó haber cometido delitos y calificó las denuncias como “tendenciosas y falsas”. En ese sentido, insistió en que será la Justicia la que determine si existieron irregularidades y aseguró que podrá demostrar su inocencia en ese ámbito.

Uno de los ejes principales del debate fue su situación patrimonial. Adorni afirmó haber cumplido con la presentación de su declaración jurada, pero indicó que la información correspondiente a su cónyuge e hijos se encuentra en un anexo reservado, al que solo se puede acceder por requerimiento judicial. Frente a preguntas sobre propiedades no declaradas y la evolución de sus bienes, evitó dar respuestas directas y remitió a ese esquema de información reservada.

En relación con sus viajes personales, el funcionario aseguró que fueron financiados con recursos propios y negó haber recibido aportes de terceros. También afirmó que el Estado no registró gastos vinculados a sus traslados privados. No obstante, no brindó detalles concretos ni documentación sobre algunos de los viajes cuestionados, lo que dejó abiertas dudas planteadas por la oposición.

Otro de los puntos abordados fue su vínculo con el periodista Marcelo Grandio y posibles contrataciones relacionadas. Adorni negó cualquier tipo de intervención en procesos administrativos o beneficios indebidos, y sostuvo que no existieron conflictos de interés. Sin embargo, sus respuestas se limitaron a desmentidas generales, sin profundizar en los aspectos específicos señalados en las denuncias.