BUENOS AIRES - Con una jornada marcada por el clima cambiante, ayer domingo 26 de abril se realizó una nueva edición de la Maratana en la Costanera Sur de la Ciudad de Buenos Aires. El evento, que ya forma parte del calendario de la comunidad ítalo-argentina, combinó actividad deportiva, propuestas culturales y espacios de encuentro.

La largada y llegada se ubicaron en la Av. de los Italianos, entre Macacha Güemes y Marta Lynch. Desde temprano, los corredores participaron de las distintas distancias: los 10 kilómetros comenzaron a las 8:00, los 15K a las 8:15 y, más tarde, a las 10:00, tuvo lugar la prueba participativa de 3 kilómetros, orientada a familias. Los circuitos ofrecieron recorridos con vistas a la Reserva Ecológica, uno de los atractivos del evento.

El clima acompañó con matices: la mañana se presentó nublada y ventosa, con ráfagas frías que se hicieron sentir especialmente hacia el momento de la premiación. Recién cerca del mediodía apareció el sol, brindando un cierre más amable a la jornada. Aunque quienes, confiados, no llevaron abrigo, debieron resistir el descenso de temperatura.

Más allá de lo deportivo, la Maratana volvió a destacarse por su impronta comunitaria. Hubo food trucks —como la Scuola Pizzaioli y los cocineros de BACI (Buenos Aires Cocineros Italianos)— y espacios que invitaron a conectar con la historia migratoria, como el puesto de la Dirección Nacional de Migraciones que entregaba certificados con datos de antepasados llegados en barco a la Argentina.

También participaron los Bomberos Voluntarios de La Boca y en la carrera estuvieron presentes representantes de asociaciones italianas como el Centro Lombardo de La Plata y la Unión Regional Sicilia de Mar del Plata, en una jornada que combinó deporte, familia y tradición.

No podía faltar el espacio de la Comunidad de Sant' Egidio, que participó con un stand donde invitaba a los asistentes a dejar por escrito pequeños gestos o compromisos personales en favor de los más necesitados. La propuesta, sencilla pero significativa, buscó generar un momento de reflexión en medio de la jornada deportiva.

Parte de los fondos recaudados por la Maratana serán destinados a esta comunidad, un movimiento de la Iglesia católica nacido en Roma y hoy presente en más de 70 países, que en Buenos Aires desarrolla distintas acciones de acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad.

Su presencia en el evento volvió a poner en primer plano el costado solidario de la iniciativa, reforzando la idea de que la carrera también es una oportunidad para tender lazos y pensar en los demás.

Al finalizar la carrera, el cónsul general de Italia en Buenos Aires, Carmelo Barbera, destacó el sentido del evento: “El deporte es un esfuerzo organizativo muy importante y la generosidad de los sponsors lo hace posible. Esta es una hermosa tradición que queremos transmitir”.

Y agregó: “Esta no es solo una carrera deportiva, es un momento para estar juntos en el nombre de Italia, de Argentina y de nuestros pueblos, en torno a los valores del deporte”.

En su mensaje final, el cónsul puso el acento en los protagonistas de la jornada: “El agradecimiento más grande es para ustedes, porque ustedes son el alma de la Maratana. Ustedes hacen que este sea un evento tan hermoso. A todos y cada uno, muchas gracias”.