BUENOS AIRES - Una pizza nacida en Avellaneda logró meterse entre las mejores del mundo en el 5° Campeonato Español de Pizzas Gourmet, que se realizó en Madrid en el marco del 39° Salón Gourmets, una de las ferias alimentarias más importantes de Europa.

La protagonista fue Pizzería 611, un emprendimiento creado en 2019 que sigue llevando la tradición pizzera argentina a escenarios internacionales. Sebastián Cortez, uno de sus tres fundadores, representó al país y se quedó con el primer puesto en la categoría “Pizza Argentina”.

Este año, la categoría amplió su alcance e incorporó también a la fugazzeta como producto exportable, después del reconocimiento que había tenido la clásica muzzarella en 2025. Cortez conquistó al jurado justamente con esas dos especialidades emblemáticas, trabajadas con técnica y fidelidad a la receta original.

La competencia reunió a pizzeros argentinos radicados en España, profesionales que viajaron especialmente desde el país y también a colegas europeos, que sorprendieron por la precisión con la que replican las recetas argentinas. Las preparaciones fueron evaluadas por un jurado con integrantes de Apyce (Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas), que destacó el nivel alcanzado por la pizza argentina incluso fuera de sus fronteras.

En ese contexto, Apyce presentó además el sello de calidad “Auténtica Pizza Argentina”, que será otorgado a los locales que cumplan con estándares estrictos de elaboración. España será el primer país en implementarlo, en un paso clave para la proyección internacional de este emblema gastronómico.

Para Pizzería 611 no es el primer reconocimiento. Su recorrido combina constancia y oficio: desde el podio en el Campeonato Argentino de Pizza y Empanada hasta la participación de Claudio Izurrieta, otro de los socios, en el Mundial de Parma 2025, donde fue el argentino mejor ubicado y recibió además una distinción del Senado bonaerense. Todo el equipo se formó en la escuela de Apyce y hoy integra activamente la asociación.

Entre las claves del éxito aparece también un detalle que marca la diferencia: el “borde gratinado”, tan tentador que muchos clientes arrancan la pizza por ahí. Un rasgo distintivo que, junto con la calidad de los ingredientes y la técnica, terminó de convencer tanto a clientes como a jurados internacionales.

¿Dónde probarla? En Avellaneda (Av. Galicia 300) o en Lanús (Amancio Alcorta 65), en el sur del conurbano bonaerense.

El resultado refleja trabajo, dedicación y muchas horas de oficio. También es un motivo de orgullo para la comunidad ítalo-argentina y una invitación abierta: hay que ir a probarla.