BUENOS AIRES – Un ciudadano italiano de 42 años fue arrestado este jueves 11 de septiembre en Ramos Mejía, en el conurbano oeste de Buenos Aires, acusado de haber amenazado a la embajada de Israel y a la comunidad judía de la ciudad. Así lo informó el diario Infobae.

El operativo fue llevado a cabo por el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA), en línea con las directivas del Ministerio de Seguridad de la Nación orientadas a la prevención y neutralización de actos terroristas.

El procedimiento concluyó con un allanamiento en una vivienda ubicada en Ramos Mejía, donde se realizó la detención y el secuestro de elementos considerados de interés para la causa. Los federales incautaron un teléfono celular, una computadora, una notebook, un pendrive, tres libros sobre anarquismo y una remera con inscripciones vinculadas a grupos de resistencia contra la derecha.

El hecho se remonta al 23 de julio, cuando el hombre llamó al 911 para denunciar la presencia de una bomba en un avión que partía de Ezeiza, diciendo que estaba a bordo y amenazando con hacerlo explotar. Ambas situaciones resultaron falsas.

Los investigadores realizaron peritajes tecnológicos con rastreo de teléfonos y transacciones bancarias. El análisis del celular permitió vincularlo con una treintena de llamadas falsas con amenazas de bomba y otros falsos avisos. Entre ellas, una llamada anónima a la embajada de Israel, en la que el sospechoso expresó odio hacia la comunidad judía, pronunciando la frase: “Son todos unos genocidas…”.

El tema en Argentina es especialmente sensible, porque en 1992 la embajada de Israel sufrió un atentado que causó 22 muertos y 242 heridos. Y en 1994 se produjo un episodio similar en la AMIA (la Asociación Mutual Israelita Argentina), con 85 víctimas fatales. En ninguno de los dos casos se identificó a los culpables.