BUENOS AIRES — Los siete ocupantes de un helicóptero Bell 412 murieron este miércoles después de que la aeronave se estrellara en una zona de difícil acceso del departamento sanjuanino de Valle Fértil, al norte del Parque Provincial Ischigualasto, conocido turísticamente como Valle de la Luna.

El aparato había sido contratado por la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y era utilizado para una capacitación relacionada con la respuesta ante incendios forestales. Luego de completar esa actividad, tenía previsto continuar viaje hacia La Rioja para colaborar con el operativo desplegado contra el incendio que afecta las sierras del departamento de Chilecito.

El Ministerio de Seguridad Nacional informó inicialmente sobre el accidente sin precisar qué había ocurrido con las personas que viajaban a bordo. Horas después, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, confirmó que no había sobrevivientes e identificó a las víctimas.

Entre las víctimas se encontraban el director de Protección Civil de San Juan, Carlos Heredia; el subjefe de la Policía provincial, Germán Videla; el jefe de Bomberos, Rubén Castro, y el segundo jefe del cuerpo, Jorge Carbajal. También fallecieron el piloto Matías Valenzuela y los brigadistas de la AFE Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.“Con profundo dolor recibimos la noticia del accidente de helicóptero ocurrido en nuestra provincia, en el que tristemente perdieron la vida siete personas”, señaló Orrego. El mandatario aseguró que el Gobierno provincial se puso a disposición de las familias y trabaja con los organismos involucrados para brindar asistencia.

Según el comunicado nacional, el último contacto con el Bell 412 se registró a las 10.26. Posteriormente, otra aeronave que operaba en la zona localizó el lugar del impacto y dio aviso a las autoridades. El acceso al sector obligó a desplegar personal de emergencia por caminos y terrenos particularmente complejos.

El accidente golpeó de manera directa a la estructura encargada de responder ante catástrofes en San Juan. En un mismo vuelo viajaban el director de Protección Civil, las máximas autoridades del cuerpo de Bomberos y el subjefe de la Policía provincial, junto con especialistas nacionales en manejo del fuego.

Las causas todavía no fueron determinadas. Las autoridades no comunicaron si el helicóptero presentó una falla técnica ni brindaron detalles sobre las condiciones meteorológicas durante el vuelo. La investigación deberá reconstruir su recorrido, analizar las comunicaciones y examinar los restos de la aeronave.

El destino posterior del aparato era La Rioja, donde un incendio de gran magnitud avanzaba desde el martes sobre la zona serrana de Guanchín, cerca del paraje La Yareta y a unos 2.800 metros de altura. Las primeras estimaciones indicaban que las llamas habían afectado más de 900 hectáreas.

Más de cien bomberos, brigadistas y pobladores trabajaban para controlar tres focos activos. El operativo se encontraba condicionado por las fuertes pendientes, la dificultad para trasladar agua y las ráfagas de viento zonda, que provocaban cambios constantes en la dirección de las llamas. La columna de humo llegó hasta la ciudad de Chilecito y los equipos buscaban evitar que el fuego avanzara hacia Villa Elisa y La Ensenada.

La pérdida de la aeronave y de siete integrantes experimentados de los sistemas de emergencia obliga ahora a reorganizar los recursos disponibles, mientras las autoridades intentan establecer qué provocó una de las tragedias aéreas más graves de la historia reciente de San Juan.