BUENOS AIRES - El presidente Javier Milei encabezará este viernes y sábado una visita oficial a la ciudad de San Pablo, Brasil, con el objetivo declarado de fortalecer los vínculos entre la Argentina y ese estado brasileño. Esta noche partirá junto a su comitiva en un vuelo oficial, y la actividad central se desarrollará mañana, cuando el mandatario llegue alrededor de las 9 al Palacio dos Bandeirantes, sede del Gobierno paulista.
Allí será recibido con honores militares en la Plaza Cívica por el gobernador Tarcísio de Freitas, uno de los principales referentes de la derecha brasileña y aliado de Jair Bolsonaro. A continuación, Milei recibirá la Orden de Ipiranga en el grado de Gran Cruz, la máxima distinción que otorga el Estado de San Pablo. Del acto también participará el intendente de la ciudad, Ricardo Nunes: se leerá el decreto de concesión, se impondrá la insignia y ambos mandatarios darán un breve discurso.
Después de la ceremonia, el Presidente mantendrá una reunión de trabajo en la Residencia Oficial de la Gobernación con de Freitas, Nunes y el senador Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), en la que se tratarán temas de la agenda bilateral. La visita cerrará con el traslado de Milei y su comitiva al Mercado Livre Arena Pacaembú, donde el Presidente participará de la Convención Nacional del Partido Liberal.
Ese último punto de la agenda es, en rigor, el que carga con mayor peso político del viaje: la convención oficializará la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro de cara a las elecciones brasileñas del 4 de octubre, en las que buscará disputarle la reelección al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. La presencia de Milei en ese acto equivale, en la lectura política local, a un respaldo explícito a la candidatura del senador.
El viaje, sin embargo, quedó marcado también por lo que no va a ocurrir: Milei no podrá visitar al expresidente Jair Bolsonaro, como estaba previsto en una primera versión de la agenda. El líder de la derecha brasileña cumple arresto domiciliario desde marzo, cuando la Corte Suprema le concedió el beneficio por razones humanitarias tras superar una neumonía, en el marco de una condena a 27 años y tres meses de prisión por su rol en una trama golpista contra el resultado electoral de 2022.
La semana pasada, el juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes había endurecido esas restricciones después de que Bolsonaro redactara una carta de apoyo a la precandidatura de su hijo, que luego circuló en redes sociales. La medida le prohíbe recibir visitas sociales durante treinta días —con excepción de médicos, fisioterapeutas y abogados— y bloquea cualquier encuentro con fines políticos o electorales hasta que terminen los comicios de octubre. Los abogados de Bolsonaro habían pedido una autorización especial para que Milei pudiera verlo, pero de Moraes rechazó el pedido este fin de semana.
No es la primera vez que la relación entre el Gobierno argentino y el entorno de Bolsonaro pasa por San Pablo: en 2024, en una visita anterior, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ya se había reunido con Tarcísio de Freitas en esa misma ciudad.