BUENOS AIRES - El proceso para vender la participación de YPF en Metrogas llegó ayer jueves a su instancia decisiva. Antes de las 13, cinco grupos económicos entregaron al banco Citi, que conduce la operación, sus propuestas económicas por el 70% del capital de la principal distribuidora de gas natural de la Argentina. Con esa entrega, el proceso —que había arrancado en abril con trece interesados— ingresó en la etapa en la que se evaluará tanto el monto ofrecido como el respaldo financiero de cada candidato.
Los cinco oferentes que llegaron hasta el final son Central Puerto, asociada con Ecogas; Andina, el vehículo del empresario José Luis Manzano, que ya es accionista de Metrogas con un 9,23% a través de Integra Gas Distribution y que además controla Edenor y Edemsa; MSU Energy, del empresario Manuel Santos Uribelarrea; Grupo Pierri, del exdiputado justicialista y dueño de Telecentro Alberto Pierri; y Litoral Gas, respaldada por Grupo Sofía y por Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint.
El quinto lugar se definió sobre el cierre del proceso: el consorcio que lideraba Neuss Capital junto al fondo soberano de Abu Dabi, Mubadala Capital, y la española SIA Capital, quedó afuera y no llegó a presentar una oferta económica.
Según trascendió, el paquete en juego podría valer hasta USD 560 millones, dentro de una valuación total de la compañía cercana a los USD 800 millones. Metrogas abastece a unos 2,5 millones de usuarios en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense y concentra cerca del 28% del mercado de distribución de gas del país, lo que la convierte en uno de los activos energéticos más codiciados del momento.
La operación no implica una transferencia directa de las acciones de Metrogas, sino de la participación que YPF tiene en Gas Argentino S.A. (GASA), la sociedad a través de la cual se controla la distribuidora. YPF concentra allí alrededor del 70% del capital, incluida la totalidad de las acciones Clase A —el 51% de la empresa— además de un porcentaje adicional de acciones Clase B.
El resto del paquete accionario está repartido entre otros accionistas, entre ellos el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, y una porción que cotiza en la bolsa porteña. Metrogas seguirá funcionando como sociedad abierta, con cotización bursátil, más allá de quién termine controlándola.
La venta se enmarca en la estrategia del CEO de YPF, Horacio Marín, de desprenderse de activos considerados no estratégicos para concentrar a la petrolera en su negocio central de hidrocarburos, un plan que también alcanzó en los últimos meses a Profertil y a distintas áreas maduras deficitarias.
Todavía queda un punto pendiente que puede condicionar el valor final de la operación: el Gobierno nacional no oficializó la prórroga por veinte años de la licencia de distribución de Metrogas, una extensión habilitada por la Ley Bases y ya recomendada al Poder Ejecutivo por el organismo que sucedió al Enargas.
Sin esa definición regulatoria, persiste la incertidumbre sobre el horizonte de la concesión, un factor que los propios interesados consideran clave a la hora de poner precio.
En YPF miran de cerca un antecedente reciente: la venta este año de Manantiales Behr, el yacimiento de Chubut, donde el comprador que había ganado el proceso, Limay Energía —del Grupo Rovella Capital—, no logró cerrar el financiamiento necesario y la petrolera debió redireccionar la operación hacia Pecom Servicios Energía, del Grupo Pérez Companc, por unos USD 400 millones.
Ese traspié explica por qué, en el caso de Metrogas, la solidez financiera detrás de cada oferta pesará tanto como el monto propuesto. La definición del comprador se espera para mediados de agosto.