BUENOS AIRES – Con el cierre de su segundo mandato consecutivo al frente del Comites de Buenos Aires, Darío Signorini comenzó a despedirse de la presidencia del organismo que representa a la comunidad italiana ante el Consulado.
Lo hizo durante la tradicional Cena del Lunes del Círculo Italiano, donde explicó cómo funciona la institución, alentó a los ciudadanos italianos a participar de las próximas elecciones y adelantó que continuará su actividad política dentro del Movimiento Asociativo Italianos en el Exterior (MAIE), partido político italiano fundado en 2008 que participa en las elecciones legislativas italianas dentro de la Circunscripción Exterior y cuya principal base electoral se encuentra en América Latina.
Los Comites (Comités de los Italianos en el Exterior) fueron creados por una ley de 1985 y posteriormente reformados por la normativa 286 de 2003. Se trata de organismos elegidos por voto popular que actúan como nexo entre los ciudadanos italianos residentes en el exterior y las autoridades consulares.
En la Argentina existen nueve circunscripciones consulares y, en consecuencia, nueve Comites: Buenos Aires, Lomas de Zamora, Morón, La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca, Córdoba, Mendoza y Rosario.
Signorini explicó que la jurisdicción del Consulado General de Buenos Aires abarca un territorio mucho más amplio que la Ciudad Autónoma, ya que llega hasta San Pedro, Baradero y Zárate por el norte, Luján por el oeste y Avellaneda hacia el sur.
“La circunscripción consular de Buenos Aires representa aproximadamente a 420 mil connacionales. Supera ampliamente a Londres y a todas las demás circunscripciones, ubicándose en el primer lugar entre los 108 Comites que existen en el mundo”, señaló.
La legislación establece que las circunscripciones con más de 100.000 electores eligen 18 consejeros, mientras que aquellas con al menos 5.000 votantes cuentan con 12 representantes.
Para votar o postularse es necesario tener ciudadanía italiana, estar inscripto en el AIRE (Anagrafe de los Italianos Residentes en el Exterior) y figurar en el padrón electoral.
Sin embargo, para Signorini esos requisitos administrativos no alcanzan. “Hace falta espíritu de servicio. Es decir, trabajar de manera gratuita para representar a los connacionales en la defensa de sus derechos”, afirmó.
El dirigente sostuvo que la tarea del Comites también consiste en promover la cultura italiana, el idioma, el deporte y las actividades desarrolladas junto a las instituciones de la colectividad.
“Considero muy importante también el área educativa, no solo por la presencia de la escuela paritaria, sino por el trabajo realizado con las universidades, desarrollando proyectos vinculados con la formación y la inserción laboral”, explicó.
Como ejemplo mencionó el trabajo conjunto con la Cámara de Comercio Italiana en la Argentina a través del Plan Fénix, destinado a favorecer las oportunidades laborales tanto para italianos residentes en el país como para quienes emigran a Italia.
“Trabajamos mucho con los jóvenes. Los jóvenes no son el futuro, ya son el presente”, sostuvo.
Durante su exposición también se refirió a la diversidad que caracteriza a la colectividad italiana en la Argentina. Según explicó, conviven personas muy involucradas con la vida institucional italiana junto a otras que, por distintas circunstancias personales, nunca mantuvieron vínculo con los consulados.
“Hay personas que llegaron desde Italia después de atravesar enormes dificultades. Justamente por esas experiencias nunca se acercaron a los consulados, no se inscribieron en el AIRE y, con el paso de las generaciones, no lograron transmitir plenamente su identidad a hijos y nietos”, explicó.
De inmediato aclaró que no se trata de emitir un juicio sobre esas historias personales. “Cada historia debe comprenderse en su contexto. Quien atravesó grandes sufrimientos muchas veces también encuentra dificultades para transmitir esa experiencia”.
En ese escenario, señaló que el Comites busca aportar la experiencia acumulada durante años de trabajo junto a las asociaciones italianas.
“Las asociaciones no son simplemente edificios o estructuras. Las asociaciones tienen un alma. Y esa es el alma que debemos seguir cultivando”, afirmó.
Con ese objetivo, Signorini llamó a participar de las elecciones del Comites previstas para fines de este año. Los ciudadanos podrán optar entre las distintas listas que se presenten, cada una integrada por 18 candidatos titulares y seis suplentes, además de reunir un número mínimo de avales que todavía no fue definido.
En Buenos Aires se elegirán 18 consejeros, a los que luego se sumarán seis miembros cooptados.
“El cooptado es una persona de origen italiano que no posee la ciudadanía. Es propuesto por las asociaciones y elegido por los 18 consejeros del Comites”, explicó. Una vez incorporado, tiene los mismos derechos y obligaciones que el resto de los integrantes del organismo, que pasa a contar con un total de 24 miembros.
Durante la sesión constitutiva se designan las autoridades, entre ellas el presidente, vicepresidente, secretario y tesorero. Además, la normativa obliga al organismo a realizar al menos cuatro reuniones ordinarias por año.
“La cosa más importante, al final de cada mandato, es explicar con transparencia qué se hizo y qué queda pendiente respecto del programa. Y eso es lo que vamos a hacer”, aseguró.
La despedida tiene una razón legal. La normativa vigente establece un límite de dos mandatos consecutivos para los consejeros y el presidente, por lo que Signorini ya no podrá volver a postularse.
“Yo y muchos otros no podremos presentarnos nuevamente. Pero el Comites seguirá trabajando y yo continuaré con mi compromiso en el Maie, el movimiento fundado por Ricardo Merlo, para colaborar en la formación de los futuros equipos que nos representarán”, expresó.
Actualmente el Maie cuenta con dos representantes elegidos por la circunscripción América del Sur y Caribe: el diputado Franco Tirelli y el senador Mario Borghese, además del diputado del Partido Democrático, Fabio Porta.
Finalmente, Signorini adelantó que en los próximos años podrían producirse cambios en la representación parlamentaria de los italianos residentes en el exterior.
“Por ejemplo, unificando América del Norte y del Sur, o Australia. También podría haber modificaciones en la circunscripción Europa. Lo que no debería cambiar es la cantidad de representantes”, concluyó.