BUENOS AIRES - Vaca Muerta es el gran yacimiento de petróleo y gas no convencional de Argentina, ubicado en la provincia patagónica de Neuquén, y se volvió en los últimos años la pieza central de la apuesta energética del país: por su desarrollo compiten capitales estadounidenses, europeos y chinos. En ese terreno se libra ahora un capítulo de la disputa global entre Washington y Pekín, con la tecnológica china Huawei como protagonista.
El detonante fue la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (Calf), la mayor distribuidora eléctrica del sur argentino, que negocia con Huawei la construcción de un centro de datos en la provincia. Según denunció la propia cooperativa, a una veintena de sus directivos se les advirtió sobre la posible negativa a otorgarles visas de ingreso a Estados Unidos, en represalia por ese acercamiento comercial con la firma china.
La embajada china en Buenos Aires respondió el 5 de agosto con un comunicado durísimo contra Washington. “La embajada de Estados Unidos en Argentina alimentó de manera deliberada la teoría de la 'amenaza china', generalizando el concepto de seguridad nacional y, mediante la revocación de visas, impidió de manera descarada que una empresa argentina estableciera una cooperación normal con la china Huawei”, señaló un vocero de la delegación diplomática, para quien esas maniobras reflejan “la arrogancia y el prejuicio de Estados Unidos” y constituyen “un grave daño a los principios de libre mercado”.
Frente a las versiones sobre la posible negativa de visas, la conducción de Calf envió una nota formal de protesta a la embajada estadounidense, con copia a la Cancillería argentina, y sus directivos se dirigieron directamente al embajador Peter Lamelas para reclamar precisiones.
“No hacemos comentarios sobre gestiones diplomáticas privadas”, respondieron fuentes de la embajada estadounidense a la prensa local, aunque agregaron: “Como remarcó el secretario de Estado Marco Rubio, el ingreso a Estados Unidos es un privilegio y no un derecho. El Gobierno defiende activamente sus intereses de seguridad nacional y revisa continuamente los requisitos para el otorgamiento de visas”. Las personas y entidades cuyas acciones “amenacen la seguridad” de Estados Unidos, agregaron, no podrán gozar del privilegio de viajar al país.
Este miercoles Lamelas había recibido a una delegación de Calf en un encuentro que ambas partes calificaron de “diálogo productivo”, en el que el embajador ofreció evaluar alternativas de financiamiento y de provisión de equipos estadounidenses para la expansión de la cooperativa en Vaca Muerta.
Ya en el foro, el embajador estadounidense fue más allá y apuntó directamente contra Huawei: “China le exige a sus empresas que entreguen al Estado cualquier dato que pase por su tecnología y sus redes de inteligencia artificial. Todo está controlado por el Partido Comunista Chino”. Lamelas tuvo que la presencia de la compañía china en redes vinculadas a sectores estratégicos “no va a ayudar a atraer inversores extranjeros a Vaca Muerta”, y agregó: “La seguridad energética de los datos es la seguridad nacional de ambos países”.
Consultado sobre la contradicción de restringir en Neuquén lo que en su propio país tampoco está permitido, Lamelas planteó: “¿Por qué en uno de los países más capitalistas y más libres del mundo, Estados Unidos, no se puede comprar ni vender equipamiento Huawei?”.
El pulso entre las dos potencias encuentra al gobierno argentino, aliado sólido de la administración Trump, en una posición incómoda. Fuentes oficiales evitaron tomar partido de manera pública y trasladaron a La Nación que la fricción entre Washington y Pekín es “parte del juego”.
Sin embargo, Buenos Aires tampoco escatimó gestos hacia China en estos días: dos jornadas antes de las declaraciones de Lamelas, el titular del Banco Central, Santiago Bausili, había anunciado la renovación de un swap de monedas con Pekín por 19.000 millones de dólares pese al rechazo de Washington, mientras el gobierno dio luz verde a un proyecto minero de la empresa china Liex en la provincia de Catamarca, amparado por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).