El Paris Saint-Germain confirmó su condición de nueva potencia del fútbol europeo al conquistar la UEFA Champions League 2025-2026, tras derrotar al Arsenal por 4-3 en la definición por penales luego de igualar 1-1 en la final disputada en la Puskás Arena de Budapest.
El conjunto dirigido por Luis Enrique logró así su segundo título continental consecutivo, una hazaña que ningún club conseguía desde el Real Madrid, campeón en las temporadas 2016-2017 y 2017-2018. Para el PSG representa además la consolidación de un proyecto deportivo que, tras años de inversiones millonarias y frustraciones europeas, finalmente encontró la fórmula para dominar tanto en Francia como en el continente.
La final estuvo a la altura de las expectativas. Arsenal golpeó primero y sorprendió al equipo francés apenas a los cuatro minutos de juego gracias a Kai Havertz, que aprovechó una desatención defensiva para adelantar al conjunto londinense.
Lejos de desmoronarse, el PSG asumió el control del encuentro y comenzó a inclinar la cancha a su favor. Con Vitinha como conductor y una intensa presión en campo rival, los parisinos monopolizaron la posesión del balón y generaron las situaciones más claras de peligro.
El empate llegó en el segundo tiempo. A los 64 minutos, Ousmane Dembélé transformó un penal en gol para establecer el 1-1 y devolver la tranquilidad al campeón defensor. A partir de allí, el partido se convirtió en un monólogo del PSG, que buscó el tanto de la victoria ante un Arsenal cada vez más replegado.
La oportunidad más clara estuvo en los pies de Khvicha Kvaratskhelia, cuyo remate se estrelló contra un poste cuando faltaban apenas quince minutos para el final. Las estadísticas reflejaron el dominio parisino: 69 por ciento de posesión y 21 remates contra apenas ocho del conjunto inglés.
Sin embargo, la resistencia del Arsenal llevó la definición al tiempo suplementario y posteriormente a los penales. Desde los doce pasos, el PSG mostró mayor serenidad y efectividad para quedarse con la victoria por 4-3 y desatar el festejo de sus aficionados.
Uno de los grandes protagonistas de la noche fue Vitinha. El mediocampista portugués completó 132 pases correctos y manejó los tiempos del partido con autoridad, confirmando su importancia en el esquema de Luis Enrique. Del lado inglés, el ecuatoriano Piero Hincapié tuvo una destacada actuación defensiva, con varias recuperaciones y despejes decisivos que mantuvieron con vida al Arsenal durante gran parte del encuentro.
El nuevo título amplía aún más el legado de Luis Enrique en París. Desde su llegada al club a mediados de 2023, el entrenador español conquistó doce trofeos, entre ellos tres ligas francesas consecutivas, dos Copas de Francia, tres Supercopas nacionales, una Copa Intercontinental, una Supercopa de Europa y ahora dos Champions League.
Además del éxito deportivo, la consagración reafirma el crecimiento del fútbol francés en la escena internacional. Con este triunfo, los clubes galos suman tres Copas de Europa en toda su historia: la obtenida por el Olympique de Marsella en 1993 y las dos recientes del PSG.
Para Arsenal, en cambio, la derrota supone una nueva frustración en su búsqueda de la primera Champions League de su historia. El equipo de Mikel Arteta compitió de igual a igual durante varios pasajes de la temporada, pero volvió a quedarse a las puertas de la gloria continental.
La noche de Budapest quedará así marcada por la confirmación de una nueva dinastía europea. El Paris Saint-Germain ya no persigue la grandeza: ahora la representa.