BUENOS AIRES - La compañía italiana Mapei, especializada en la producción de adhesivos, selladores y productos químicos para la construcción, anunció una inversión de 28 millones de dólares para levantar una nueva planta industrial en el parque industrial de La Banda, provincia de Santiago del Estero. La obra, que ya se encuentra en su etapa final, estará concluida en mayo de 2026 y permitirá duplicar la capacidad productiva de la firma en Argentina.

La nueva instalación contará con una superficie de 10.000 m² y una capacidad inicial de 100.000 toneladas anuales. Producirá, en una primera etapa, adhesivos, impermeabilizantes, pinturas y aditivos para hormigón, e incorporará progresivamente nuevas líneas, entre ellas los productos de la gama Mapei Zero, desarrollados en el marco de la estrategia global de neutralidad de carbono.

Actualmente, la obra civil está en su tramo final y los próximos pasos incluyen la instalación del equipamiento productivo. “Estamos llegando al 100% de la capacidad de nuestra planta actual en Escobar. Con esta nueva fábrica, vamos a duplicar la producción en 2026”, afirmó Gabriel Ros, director regional de Mapei Latam Cono Sur. La planta también funcionará como plataforma exportadora hacia Bolivia y Paraguay.

Durante la etapa de construcción ya se generaron 60 empleos, y una vez en funcionamiento, se crearán 150 puestos de trabajo directos y numerosos empleos indirectos vinculados a proveedores y servicios asociados.

Ros explicó que la elección de Santiago del Estero responde a su ubicación estratégica, al crecimiento de su ecosistema productivo y al compromiso local. “Queremos estar cerca de nuestros clientes, aportar innovación y calidad, y consolidar a la provincia como un polo de desarrollo con impacto regional”, señaló.

Mapei ya opera en Argentina con una planta en Escobar, provincia de Buenos Aires, donde también posee un laboratorio de I+D y un centro de capacitación. Con presencia en 42 países y 106 plantas en todo el mundo, la empresa reafirma con esta inversión su confianza en el país y en el futuro de la industria de la construcción.

A pesar del contexto económico adverso, marcado por la caída de ventas y altos costos de construcción, la firma apuesta por un proyecto de largo plazo. “Confiamos en que la situación del sector se revierta de cara al año que viene”, concluyó Ros.