BUENOS AIRES – Cincuenta obras, entre esculturas, dibujos, collages y joyas, unidas por un tema: las nubes. Es la muestra-homenaje que el Museo Nacional de Bellas Artes (Av. del Libertador 1473) dedica a Federico Brook, artista argentino que desde hace 70 años reside en Italia, donde se convirtió en una referencia para cualquier proyecto artístico latinoamericano en ese país.
La exposición, titulada Federico Brook. Entre Italia y Latinoamérica, “se propone –como explica el director del museo, Andrés Duprat– explorar y poner en relación gran parte del universo creativo de Brook”, desarrollado en el tránsito entre las dos orillas del Atlántico.
“Durante su carrera –dice Duprat– Brook se midió con un amplio repertorio de lenguajes y materiales: obras de inspiración informalista, esculturas geométricas y muebles, y una serie de objetos que llamó ‘nubes’ y que representan una de las tipologías más significativas de su producción”.
Por su parte, la curadora María Cristina Rossi destaca: “Desde joven, Brook construyó puentes entre el continente americano y el europeo. Tras formarse en Buenos Aires y en Roma, desarrolló una sensibilidad informalista con la que interpretó el universo simbólico de la era espacial”.
Eran los años ’70, cuando inauguró la serie de las “nubes”, representando una nube libre y otra enjaulada, clara metáfora de la dictadura militar que había tomado el poder en Argentina.
En las salas del museo se pueden ver unas 50 obras que abordan el tema en distintos formatos, objetos y materiales: desde el detalle de una joya hasta la monumentalidad de las obras emplazadas en el espacio público. Este último tipo de intervención fue siempre uno de los predilectos de Brook.
“Etéreas e inasibles, las nubes sintetizaron su madurez técnica y sensible –observa Rossi–. Fueron las formas materiales y simbólicas que impulsaron la imaginación y la fantasía, los desafíos y los ideales de este artista de su tiempo”.

Federico Brook.
Nacido en Buenos Aires en 1933, Brook se formó en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de La Plata. Desde 1956 vive en Roma. Además de su trayectoria artística, se destaca su compromiso con la gestión cultural: fue curador de la participación argentina en la Bienal de Venecia en 1964, 1968 y 1970. En 1969 asumió como secretario de Cultura de la Casa Argentina en Roma y ocupó el mismo cargo en el Instituto Italo-Latinoamericano (IILA) en los períodos 1971-1976 y 1984-1990. En esas instituciones impulsó proyectos no solo de artes visuales, sino también de cine, literatura, música…
La muestra permanecerá abierta hasta el 12 de octubre en el segundo piso del museo. Para el 27 de septiembre está prevista una visita guiada a cargo de la curadora María Cristina Rossi, a las 17.30. La actividad es gratuita.
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