MILÁN — El protagonista absoluto de la nueva experiencia de realidad aumentada del Museo de Ciencias Naturales de Milán es un megaterio (Megatherium) argentino.
Tenía el aspecto de un enorme perezoso —tan grande como un elefante, aunque podía superar los seis metros; no por nada su nombre significa “gran bestia”— y vivió en la pampa argentina durante el Pleistoceno, entre cinco millones y diez mil años atrás.
Ahora, el megaterio fue “revivido” gracias a la realidad aumentada, junto con otros contenidos del museo. La iniciativa combina tecnología y archivos históricos, en una muestra de cómo la investigación y la innovación pueden potenciarse mutuamente en lugar de competir.
A diferencia de los perezosos actuales, que pasan casi toda su vida entre los árboles, “el megaterio era un mamífero herbívoro terrestre”, explica Cristiano Dal Sasso, paleontólogo del museo.
La historia de este gigante prehistórico y del lazo entre Milán y la Argentina —en particular con la ciudad de La Plata— fue descubierta por el bibliotecario del museo, Enrico Muzio.
“Muzio encontró que un director del museo de fines del siglo XIX, Emilio Cornaglia, mantenía correspondencia con Antonio Pozzi, ‘preparador’ del Museo de Ciencias Naturales de La Plata —cuenta Dal Sasso—. Así se denominaba a los profesionales encargados de preparar los fósiles para su exhibición”.
Pozzi, nacido en Italia, era especialista en la preparación de fósiles y se convirtió en el antepasado de tres generaciones de preparadores y taxidermistas. Su familia fue clave para el desarrollo de las ciencias naturales en la Argentina, en tiempos de los grandes viajes de los naturalistas. Aún hoy, la pampa y la provincia de Buenos Aires siguen devolviendo restos fósiles de animales del Pleistoceno.
“Con los años, Pozzi fue armando su propia colección de fósiles y se puso en contacto con distintos museos europeos para venderla —relata Dal Sasso—. En ese período comenzó una verdadera carrera por adquirir ejemplares del Nuevo Mundo”.
Pozzi organizó un viaje en barco hacia Italia con toda su colección, con la idea de exhibirla y venderla. Su primera parada fue Génova: Cornaglia la visitó y decidió comprarla para su museo, reuniendo los fondos a través de una especie de colecta pública que logró reunir 26.000 liras, una suma considerable para la época.
“En esa colección estaba también el esqueleto del megaterio —revela Dal Sasso—. Lamentablemente, las piezas se destruyeron en 1943, durante un incendio provocado por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Pero pudimos reconstruir su aspecto gracias a la documentación fotográfica y la correspondencia entre Pozzi y el museo”.
Hoy, el gran perezoso puede verse nuevamente en movimiento gracias a técnicas de realidad aumentada y a los smartglasses disponibles para los visitantes, desde un punto específico del museo.

El esqueleto del megaterio en realidad aumentada. (foto: ©ARtGlass)
En total, son cuatro las estaciones de realidad aumentada que forman parte de esta experiencia virtual: además del megaterio, hay una introducción general, una recreación del despacho de Cornaglia y una escena de la pampa del Pleistoceno, con otros mamíferos herbívoros —como el gliptodonte, antepasado gigante del armadillo— y un depredador: la célebre tigre dientes de sable.
La visita en realidad aumentada será gratuita el 26 de octubre, con reserva previa online, y luego se ofrecerá con un pequeño suplemento al precio de la entrada. La experiencia dura alrededor de una hora.
El proyecto fue producido por “ARchivi, la Milán que no conocías en Realidad Aumentada”, financiado por el Programa Regional Europeo. Incluye también un city tour interactivo accesible desde el celular, que permite recorrer el barrio de Porta Venezia —donde alguna vez estuvo el Lazzaretto, aquel de Los novios de Manzoni—, hoy desaparecido. Gracias a los documentos conservados en la Biblioteca Sormani, se reconstruyeron en 3D edificios y relatos inéditos.

El exterior del Lazzaretto en realidad aumentada. (foto: ©ARtGlass)
A través de la app también se puede escuchar el podcast Milán y Stendhal, una doble mirada curada por eArs, que invita a descubrir la ciudad lombarda a través de los ojos del escritor francés y de figuras como Alessandro Manzoni.
El recorrido urbano y el podcast son de acceso libre: se activan escaneando los códigos QR disponibles en la Biblioteca Sormani y en la Biblioteca del Museo de Historia Natural.
“La idea detrás del proyecto es radical —explica Antonio Scuderi, fundador y CEO de ArtGlass y del grupo Capitale Cultura—: sacar las bibliotecas de las bibliotecas, para rescatarlas del olvido y convertirlas en verdaderos ecomuseos urbanos de barrio, alimentando la memoria colectiva y nuevas formas de ciudadanía”.