BUENOS AIRES — El Gobierno nacional aceleró en las últimas horas la organización de la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, con una jornada de relevamiento técnico en Córdoba y dos reuniones de coordinación en Buenos Aires que muestran cómo se articula el trabajo entre la Casa Rosada, la Cancillería, el Vaticano y la Iglesia local.

El movimiento más reciente ocurrió ayer en la provincia mediterránea, donde una comitiva integrada por representantes de la Secretaría General de la Presidencia, la delegación vaticana, la Nunciatura Apostólica, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y la Cancillería recorrió cuatro puntos clave: la Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” (FAdeA), el Arzobispado de Córdoba, la Catedral “Nuestra Señora de la Asunción” y el Aeropuerto Internacional Ingeniero Ambrosio Taravella.

El objetivo declarado fue evaluar aspectos de logística, infraestructura y operatividad para la eventual llegada y traslado del Sumo Pontífice y su comitiva por la ciudad.

La combinación de sitios visitados —una planta aeronáutica militar, la terminal aérea y la sede catedralicia— funciona como una primera pista sobre el tipo de actividades que podría tener el Papa en su paso cordobés, aunque el itinerario puntual todavía no fue confirmado oficialmente.

La avanzada en Córdoba se dio apenas 24 horas después de otro dato relevante: anteayer, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, recibió en Casa Rosada al presidente de la CEA, monseñor Marcelo Colombo, junto al secretario general de esa entidad, monseñor Raúl Pizarro, y al secretario de Comunicación y Medios de Presidencia, Fabián Fernández.

El mismo día, en el Palacio San Martín, los mismos actores institucionales —Presidencia, Vaticano, Nunciatura, CEA y Cancillería— mantuvieron otra reunión de trabajo centrada en la coordinación logística y en la planificación de los eventos previstos durante la estadía papal.

Según se informó, los equipos seguirán evaluando en los próximos días posibles locaciones para las distintas actividades.

Estos encuentros se suman a un proceso que empezó a tomar forma pública el 30 de agosto, cuando aterrizó en Buenos Aires la delegación de avanzada de la Santa Sede, encabezada por el coordinador de Viajes Apostólicos, monseñor José Nahúm Jairo Salas Castañeda.

Desde entonces también trascendieron definiciones concretas: el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, confirmó que la misa central se realizará en el Monumento a los Españoles, en Palermo, descartando el estadio de River, y que el recorrido porteño incluirá una visita a la cárcel de Devoto.

La visita —la primera de un Papa a la Argentina en casi cuatro décadas, desde que Juan Pablo II pisó el país en 1987— tendrá como sedes confirmadas Buenos Aires, Córdoba y Luján, aunque el cronograma detallado, jornada por jornada, todavía depende de la validación final de la Santa Sede.