BARCELONA - La capital catalana se prepara para convertirse, en los próximos días, en un polo de la política latinoamericana. Allí confluirán varios líderes de la región en el marco de una serie de encuentros internacionales enfocados en el futuro del multilateralismo y en el fortalecimiento de alianzas progresistas.

Entre las figuras más destacadas aparecen el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el colombiano Gustavo Petro, el uruguayo Yamandú Orsi y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en lo que será su primera visita oficial a España desde que asumió el cargo en octubre de 2024.

El punto central de la agenda será la cumbre bilateral entre España y Brasil del 17 de abril, encabezada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y Lula. Ambos mandatarios, que en 2024 firmaron en Brasilia un acuerdo estratégico para impulsar el comercio y las inversiones, buscan ahora profundizar una plataforma política compartida.

La apuesta va más allá del plano económico: Lula y Sánchez intentan instalar una postura común frente a la escalada militar en Irán, promoviendo una salida negociada y reafirmando la importancia del diálogo internacional. Se trata de una línea que expresa la intención de los gobiernos progresistas de recuperar protagonismo en el escenario global.

En ese marco, cobra relevancia la Global Progressive Mobilisation (Gpm), el espacio que reúne a referentes progresistas de distintos continentes. La iniciativa surgió a partir de debates y articulaciones entre actores políticos afines a nivel global, hasta su lanzamiento formal promovido por Sánchez y el ex primer ministro sueco Stefan Löfven, con el respaldo de dirigentes internacionales, entre ellos Lula.

En un mensaje en video, el propio presidente brasileño remarcó la dimensión del proyecto: “Es fundamental reorganizar las fuerzas progresistas frente a los ataques contra la democracia y al avance de la extrema derecha en todo el mundo. No hay transformación real sin justicia social. No hay justicia social sin democracia. Debemos volver a creer en la organización de la sociedad civil, en los movimientos sociales y en los sindicatos. El lanzamiento de la Global Progressive Mobilisation es esencial para fortalecer nuestra lucha por la justicia social, la democracia y un futuro sostenible en Europa y en el mundo.”

El 17 y 18 de abril, la Gpm se reunirá en la Fira Barcelona con la participación de dirigentes políticos, sindicatos y centros de estudios progresistas. La intención es afianzar la cooperación entre fuerzas socialdemócratas, socialistas y laboristas, con la idea de construir una agenda común con peso en el debate internacional.

Entre los representantes latinoamericanos, además de los jefes de Estado, se espera una presencia importante de dirigentes en ascenso. Entre ellos, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, que busca consolidar su perfil internacional como una referencia del progresismo regional, en contraste con la ultraderecha que encarna Javier Milei.

Tras su reciente paso por un encuentro en Montevideo organizado por la Red Futuro —donde coincidió, entre otros, con Orsi y el ministro de Economía brasileño Fernando Haddad—, Kicillof apunta a posicionarse de cara a las elecciones presidenciales argentinas de 2027, también en oposición al actual mandatario.

Otro de los datos relevantes es la participación de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, que confirmó su presencia en las actividades del 18 de abril. Su viaje se da en un contexto de acercamiento entre México y España, luego de años de tensiones vinculadas al pasado colonial.

Las recientes declaraciones del rey Felipe VI, quien reconoció los “abusos” durante la irrupción europea en América, fueron bien recibidas por Sheinbaum y abrieron una nueva etapa de diálogo político entre ambos países.

En Barcelona, la mandataria mexicana formará parte de una cumbre junto a Sánchez, Lula, Petro y Orsi, reforzando el vínculo entre Europa y América Latina en temas clave como la democracia, la cooperación y la gobernanza global.