BUENOS AIRES – Si el 2 de junio la colectividad celebra el nacimiento de la República Italiana, al día siguiente recuerda una fecha especialmente ligada a su historia en el país. El 3 de junio se conmemora el Día del Inmigrante Italiano, instituido en coincidencia con el aniversario del nacimiento de Manuel Belgrano (1770), creador de la bandera argentina y una de las figuras centrales de la independencia.
La elección de la fecha no es casual. Belgrano tenía ascendencia italiana por línea paterna: su padre, Domenico Belgrano Peri, era oriundo de Liguria.
Para Darío Signorini, presidente del Com.It.Es de Buenos Aires, ese dato histórico demuestra tanto la temprana presencia de italianos en estas tierras como su participación en la construcción del país. “El origen ligur de Belgrano demuestra dos cosas. Por un lado, que la inmigración italiana en la Argentina comenzó ya a mediados del siglo XVIII. Por otro, que los italianos tuvieron desde el inicio un papel protagónico en la construcción de la nueva nación”, afirma.
La jornada busca reconocer el aporte de generaciones de hombres y mujeres que llegaron desde Italia en busca de nuevas oportunidades y contribuyeron al desarrollo económico, social y cultural de la Argentina.
A partir del siglo XIX, millones de inmigrantes desembarcaron en el país llevando consigo costumbres, tradiciones, recetas, dialectos y formas de trabajo que dejaron una huella profunda en la sociedad argentina. Según Signorini, trajeron su lengua, sus tradiciones, su gastronomía y el espíritu de trabajo que los caracterizaba, una influencia que todavía hoy puede percibirse en la música, el arte, la arquitectura y la política.
Esa herencia sigue presente en numerosos aspectos de la vida cotidiana, desde la gastronomía hasta el lenguaje popular, pasando por expresiones culturales que forman parte de la identidad nacional. El tango, por ejemplo, conserva una fuerte impronta de las corrientes migratorias que llegaron al país entre fines del siglo XIX y comienzos del XX.
Para el presidente del Comites, la coincidencia de esta fecha con el nacimiento de Belgrano también invita a reflexionar sobre el origen plural de la Argentina. “La coincidencia con el nacimiento de Belgrano nos recuerda que la patria se construye a través de la unión de voluntades y de la diversidad de quienes la habitan”, sostiene.
La celebración no mira únicamente al pasado. También busca fortalecer los lazos entre ambos países y transmitir ese legado a las nuevas generaciones. En ese sentido, Signorini señala que el Com.It.Es de Buenos Aires conmemora la fecha con orgullo y gratitud hacia quienes precedieron a la comunidad actual, al tiempo que trabaja para mantener vivos los vínculos entre Italia y Argentina “en un espíritu de fraternidad y cooperación”.