REGGIO CALABRIA — Después de siete años, la Consulta de los Calabreses en el Mundo volvió a reunirse de manera presencial. Entre el 9 y el 12 de septiembre de 2026 representantes de comunidades de los cinco continentes, autoridades regionales, universidades, asociaciones y empresarios se encontraron en Calabria para iniciar una nueva etapa en el vínculo entre la región y quienes viven en el exterior.
Presidida por Orlandino Greco, con Tony Galati como vicepresidente, la nueva Consulta reúne a representantes de Italia, Argentina, Uruguay, Australia, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Chile.
Por la Argentina participó Mariel Pitton Straface, joven integrante de la Consulta en la categoría reservada a menores de 30 años, junto con los representantes sénior Francisco Rotundo, Cristina Borruto, Carmela Turci y Alicia Ferray Bolo, y la experta Olga La Rosa.
Para Pitton Straface, el regreso a los encuentros presenciales tuvo un significado especial. “Fue una experiencia realmente muy emocionante, sobre todo porque hacía siete años que esta reunión no se celebraba en persona, cuando antes se hacía todos los años”, cuenta.
Su elección había tenido lugar durante la pandemia, cuando las reuniones pasaron a ser virtuales. “Me eligieron integrante de la Consulta justamente durante la pandemia y, hasta ahora, las reuniones se habían hecho de manera virtual. Aun así, la actividad fue intensa y sentíamos una gran responsabilidad frente a las instituciones que representábamos, aunque en ese período no había muchos recursos disponibles”, explica.
La reunión presencial permitió convertir los vínculos construidos a través de una pantalla en relaciones personales y profesionales. “Volver a encontrarnos en persona, después de siete años, fue especialmente significativo. Nos permitió conocer por fin a muchas personas de distintas partes del mundo con las que, hasta ese momento, solo habíamos tenido contacto virtual”, relata Mariel.
“Fue la oportunidad de ponerles cara a esos vínculos, de conocer de verdad a las personas, sus historias, su compromiso y las actividades que llevan adelante en sus instituciones y en sus países”, afirma.
Esa dimensión internacional es uno de los ejes sobre los que la nueva Consulta busca construir su trabajo: mantener vivo el lazo de identidad con Calabria y, a la vez, crear una red que genere intercambios, proyectos conjuntos y nuevas oportunidades.
El objetivo es ampliar el papel de las comunidades calabresas en el exterior para que, además de preservar la memoria de la emigración, contribuyan al desarrollo de la región. Entre las áreas señaladas figuran el turismo de las raíces, la inserción internacional, el Made in Calabria, las exportaciones, la formación, las universidades, las inversiones y las oportunidades para los jóvenes.
En ese sentido, el presidente de la Región de Calabria, Roberto Occhiuto, elegido en 2025 por Forza Italia, invitó a los calabreses del mundo a ser “embajadores de Calabria” y a difundir una imagen de la región que abarque sus raíces, su cultura, su belleza, sus oportunidades y su capacidad de innovación.
El intercambio entre los distintos países también permitió observar las diferentes formas de organización de las comunidades calabresas en el mundo.
“Fue muy interesante descubrir cómo las comunidades calabresas se organizan y se desarrollan de manera diferente en cada parte del mundo —señala Pitton Straface—. En la Argentina tenemos la suerte de contar con una comunidad calabresa muy numerosa, con muchísimas asociaciones y nada menos que tres federaciones que agrupan a buena parte de ellas.”
Se trata de un entramado de asociaciones construido alrededor de los distintos lugares de origen, las tradiciones y los santos patronos, una de las características de la presencia calabresa en la Argentina.
El desafío que plantea la nueva Consulta es conectar mejor a esas organizaciones. Las asociaciones en el exterior podrían, además de conservar la memoria y las tradiciones, integrar un sistema internacional que favorezca los vínculos económicos, culturales y profesionales con Calabria.
En ese marco aparece también la propuesta de fortalecer la marca Calabria y el Made in Calabria: promover los productos destacados de la región, el turismo y la cultura, así como impulsar la expansión internacional de las empresas y atraer inversiones.
Otro tema central es la relación con las nuevas generaciones. La emigración calabresa ya no se limita a las grandes corrientes migratorias del pasado y a sus descendientes. Hoy también hay quienes dejan Calabria para estudiar, trabajar, investigar, especializarse o iniciar un emprendimiento.
Por eso, la Consulta debe reunir dos realidades: la de las comunidades surgidas de las migraciones históricas y la de los jóvenes calabreses y descendientes que viven actualmente en el exterior.
“Fue especialmente enriquecedor conocer a los jóvenes integrantes de la Consulta que llegaron de distintos países —destaca Mariel—. Se está creando una verdadera red internacional y, al mismo tiempo, tenemos la posibilidad de entender cómo vive cada uno su vínculo con Calabria y cómo lo mantiene. Algunos son hijos de calabreses, otros emigraron desde Calabria a distintas partes del mundo y otros, como yo, somos nietos y descendientes de calabreses”.
La ciudadanía italiana también forma parte de esa relación entre generaciones. El documento de la Consulta la considera un vínculo familiar, histórico y de identidad. Aunque señala la necesidad de contar con reglas claras y de combatir posibles abusos, subraya la importancia de preservar la relación entre las nuevas generaciones de descendientes y Calabria.
El programa del encuentro respondió a ese enfoque. Las jornadas comenzaron con una visita institucional al Santuario de San Francisco de Paula, donde los integrantes de la Consulta recibieron una bendición, y un recorrido por el centro histórico de Cosenza. Después se realizaron las sesiones de trabajo y las reuniones con las autoridades regionales.
Durante la asamblea se presentaron diversas iniciativas y propuestas. También se eligió el órgano directivo encargado de coordinar las actividades de la Consulta y de mantener un diálogo más directo con la Región sobre las políticas destinadas a los calabreses en el exterior.
Entre los temas tratados estuvieron las becas, los vínculos con las universidades, los proyectos de turismo de las raíces y las iniciativas para fortalecer la relación entre Calabria y las comunidades del mundo.
Otra de las propuestas fue modernizar el sistema electoral regional y poner a prueba el voto electrónico para los calabreses residentes en el exterior, siempre que se garantice la seguridad y el carácter libre, personal y secreto del sufragio.
También está prevista la creación de una plataforma, una especie de “casa digital” de los calabreses en el mundo, pensada para facilitar los vínculos entre las comunidades, los intercambios profesionales y culturales y la participación de las nuevas generaciones.
“Creo que ese es, precisamente, uno de los aspectos más interesantes de la Consulta: ver cómo generaciones diferentes, con experiencias y vínculos distintos con Calabria, pueden encontrarse, dialogar y construir juntas nuevas maneras de mantener viva nuestra identidad y la relación con la región”, concluye Mariel.
La nueva Consulta se presenta así como un espacio de conexión entre una Calabria que mira su historia migratoria y una comunidad internacional cada vez más diversa. Una red que, junto con la memoria de los orígenes, busca construir nuevos vínculos entre personas, instituciones, universidades y empresas, dentro y fuera de la región.