SANTIAGO DE CHILE – La avalancha que el sábado 17 de octubre arrastró a un grupo de siete excursionistas cerca de la Laguna del Inca dejó un saldo de tres muertos y cuatro heridos.
La tragedia ocurrió en la región chilena de Valparaíso, cerca del centro de esquí de Portillo, a pocos kilómetros de la frontera argentina. Entre las personas afectadas hay una mujer argentina que, según la información difundida por medios locales, se encuentra fuera de peligro.
Tras el incidente, el presidente chileno José Antonio Kast declaró la emergencia climática preventiva, vigente del 18 al 23 de octubre, para las regiones comprendidas entre Coquimbo y Biobío.
La medida busca agilizar la asignación de los recursos necesarios para afrontar las consecuencias de un nuevo sistema meteorológico con fuertes precipitaciones.
“Los informes técnicos del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y los pronósticos meteorológicos nos llevan a actuar de manera preventiva ante la posibilidad de que esta semana se produzcan lluvias intensas, granizadas y posibles movimientos de masa”, declaró Kast al anunciar la medida.
El mandatario también pidió a la población que siga las indicaciones de los organismos de emergencia y se mantenga informada sobre la evolución de las condiciones meteorológicas.
La avalancha se produjo alrededor de las 14.45 del sábado, cuando un grupo de siete personas ascendía hacia la cima del cerro Tres Hermanos, en la zona de la Laguna del Inca, a unos 4.000 metros de altura.
El desprendimiento de nieve arrastró a los excursionistas hasta las aguas de la laguna. El aviso de un empleado del complejo turístico de Portillo permitió la rápida intervención de los carabineros y del personal del centro de esquí.
Durante el rescate, tres efectivos se sumergieron en el agua para ayudar a los sobrevivientes. Se recuperaron dos cuerpos, mientras que otras personas fueron rescatadas y trasladadas al hospital. Las autoridades confirmaron la muerte de tres excursionistas y corrigieron el balance inicial, que señalaba cuatro víctimas fatales.
Dos de las personas fallecidas fueron identificadas como Magdalena Acuña Jiménez, de 56 años, y Rodrigo Peña Troncoso, ambos integrantes del Andino Club Pamir. El cuerpo de la tercera víctima aún no pudo ser recuperado.
La mujer argentina afectada por el incidente, según informaron medios locales, sería la esposa del guía que acompañaba al grupo y se encontraría fuera de peligro.
Las tareas de búsqueda del tercer cuerpo fueron suspendidas debido a las condiciones meteorológicas y a las dificultades técnicas del operativo. Para continuar con los trabajos, la Armada chilena puso a disposición un robot submarino y un equipo de buzos.
La fiscalía local abrió una investigación para reconstruir cómo ocurrió el hecho y encargó las pericias a la Brigada de Homicidios de la policía de Valparaíso.
El incidente ocurrió cerca del centro de esquí de Portillo, que había cerrado la temporada el 12 de octubre. Según las declaraciones recogidas por la prensa local, las personas afectadas no se alojaban en el establecimiento y participaban de una excursión privada.
El alcalde de Los Andes, Manuel Rivera, señaló que el responsable de seguridad del hotel les habría recomendado a los integrantes del grupo que no continuaran el recorrido, ante el riesgo de desprendimientos de nieve.
Las autoridades también advirtieron sobre los peligros asociados a las nevadas recientes y a las condiciones de la montaña. El delegado presidencial de la región de Valparaíso, Manuel Millones, señaló que la cantidad de nieve acumulada durante la temporada que acaba de finalizar fue la mayor de los últimos cuarenta años.
Con la declaración de emergencia climática, el Gobierno chileno busca reforzar la capacidad de respuesta de las autoridades y prevenir nuevas consecuencias del mal tiempo previsto para los próximos días.