BUENOS AIRES – El Premio Literario Caccuri se presentó ante la comunidad calabresa en la Argentina con una delegación integrada por el intendente de Caccuri, Luigi Quintieri, el funcionario municipal Antonio Falbo y Adolfo Barone, presidente de la Academia de los Caccurianos.
El encuentro, realizado en la sede de la Federación de Asociaciones Calabresas en la Argentina (FACA), también permitió dar a conocer nuevos proyectos de colaboración con ese municipio, entre ellos una iniciativa para facilitar la inserción laboral de profesionales de la salud en Calabria.
La comitiva, integrada por Quintieri, Falbo y Barone, quien preside tanto la Academia de los Caccurianos como el Premio Literario Caccuri, fue recibida por el vicepresidente de la federación, los presidentes de las instituciones calabresas asociadas y numerosos representantes de la comunidad.
Fue especialmente significativa la participación de un grupo de personas oriundas de Caccuri, en la provincia de Crotone, y de sus descendientes, quienes tuvieron la oportunidad de reencontrarse con sus raíces y conocer las iniciativas que el pequeño pueblo de origen busca desarrollar junto con la Argentina.
La misión fue organizada de manera conjunta por la Academia y el municipio, con el propósito de fortalecer los vínculos con las comunidades calabresas en el exterior e identificar nuevas formas de cooperación.
Es la segunda vez que se presenta en Buenos Aires la experiencia de esa localidad calabresa a partir de la creación del Premio Caccuri. Los visitantes destacaron que una iniciativa cultural también puede convertirse en un motor económico y de desarrollo para una pequeña población, y que la experiencia puede replicarse en otros lugares, incluso fuera de Italia.
El certamen literario, nacido en ese pequeño pueblo de la provincia de Crotone, contribuye a promover la lectura, el intercambio entre autores y público y la difusión de la producción literaria local.
Impulsado por la Academia de los Caccurianos, el premio busca poner en valor la cultura como herramienta de crecimiento y renovación del territorio. Incluye distintas secciones dedicadas al ensayo, la narrativa, el teatro, la música, la literatura, el periodismo y el cine.
La edición de este año tuvo como ganador al libro Figli dell’odio (Mondadori), de Cecilia Sala, la periodista detenida en Teherán que permaneció 20 días en la cárcel de máxima seguridad de Evin antes de ser liberada tras una larga negociación diplomática.
Los otros finalistas fueron Tommaso Cerno, director del diario Il Giornale, con Le ragioni di Giuda (Rizzoli), y Pietro Grasso, exmagistrado antimafia, con ’U MAXI. Dentro il processo a Cosa Nostra (Feltrinelli).

Luego de la presentación en la sede de la FACA, el grupo Radici ofreció una muestra de danzas típicas de la región.
Además de la promoción cultural, el encuentro permitió presentar proyectos destinados a transformar el vínculo con la tierra de origen en oportunidades concretas de colaboración.
Una de las propuestas se centra en el sector de la salud y busca vincular las necesidades de personal de algunas instituciones de Calabria con los profesionales de la comunidad italoargentina.
La iniciativa prevé la participación de una fundación privada para ofrecer oportunidades de trabajo a enfermeros, kinesiólogos y otros profesionales de la salud interesados en radicarse en Calabria. El objetivo es crear un canal que permita responder a las necesidades de personal de las entidades involucradas y, a la vez, brindar nuevas posibilidades laborales a quienes deseen vivir y trabajar en Italia.
La propuesta contempla la cobertura del viaje, alojamiento durante un año y un sueldo. Según lo expuesto ante la delegación y los representantes de la comunidad, el proyecto se encuentra en una etapa avanzada de preparación y será lanzado oficialmente en los próximos meses.