ROSARIO – De “toscanacci” a “terroni” hubo apenas un paso. Y no se puede decir que a Antonella Panza Covacevich y Matías González Falcone les falte capacidad para reírse de sí mismos. Descendientes de italianos del sur, fundaron una flamante asociación que sumará una nueva voz a la diversa comunidad italiana de Rosario, en Santa Fe.

Apasionados por las danzas populares, hace exactamente un año habían creado el cuerpo de baile “I Toscanacci”. Ahora vuelven a la pista, en sentido literal y figurado, con una nueva aventura: la creación del Círculo Terrone, que reúne a descendientes de personas provenientes de Sicilia, Calabria, Lucania y Apulia, aunque también recibe a quienes simplemente aman la cultura del sur de Italia.

El nombre no es casual. Antonella y Matías buscan dar vuelta el estereotipo del migrante estigmatizado y marginado, y reivindican como motivo de orgullo la palabra “terrone”, utilizada en el norte de Italia para referirse de manera despectiva a las personas de las regiones meridionales. “Al fin y al cabo —recuerda Matías—, la gente del sur llamaba ‘polentoni’ a los lombardos, piamonteses y vénetos”.

Comedores de polenta contra hombres de la tierra. Dos apodos cruzados que, en ambos casos, revelaban cómo era Italia antes del auge económico, cuando tantos habitantes del norte y del sur partieron en busca de un futuro mejor en la Argentina: un país agrícola.

Antonella es la presidenta del nuevo círculo. Sus bisabuelos provenían de Cosenza, en Calabria, de Bari, en Apulia, y de Barile, en Lucania.

Esta última es una pequeña localidad de la provincia de Potenza donde todavía vive una comunidad arbëreshë, integrada por descendientes de los albaneses que, a fines del siglo XV, cruzaron el Adriático y se instalaron en las regiones del sur de Italia para escapar del avance del Imperio otomano. Un pequeño anticipo de lo que, siglos después, sería la travesía del Atlántico. En esas zonas aún se habla una lengua muy cercana al albanés antiguo.

“Mi bisabuelo, Niccolò Falcone, en cambio, era siciliano”, cuenta Matías, secretario de la asociación.

¿Qué propone el Círculo Terrone? “En primer lugar, un cuerpo de baile especializado en danzas del sur —dice Antonella—. El vestuario estará inspirado en los tonos tierra, precisamente como una muestra de orgullo por nuestros orígenes”.

Matías agrega: “También habrá cursos de italiano con una docente con título oficial, fiestas para compartir en familia y charlas sobre la cultura del sur de Italia. Seremos un espacio para crear arte y cultura”.

El logo del Círculo Terrone.

La asociación todavía no tiene sede propia, pero realiza los ensayos de baile en un centro cultural ubicado en pleno centro de Rosario, con buen acceso al transporte público. Es una casona antigua que cuenta con una sala teatral y un patio para espectáculos al aire libre, además de sus espacios cubiertos.

“Nos encontramos los martes a las 18 —explica Antonella—. Pueden inscribirse personas a partir de los 13 años, incluso sin experiencia. Solo hace falta tener ganas de divertirse, expresarse y compartir un momento entre amigos”.

“Nuestro objetivo es prepararnos para la Fiesta de las Colectividades de la primavera de 2027 —dice Matías—. El Foro de las Colectividades, que la organiza, nos alienta a trabajar para llegar a esa meta”. Entre los proyectos a más largo plazo figuran un programa por streaming sobre la cultura de las distintas regiones italianas y un taller de pastelería, exclusivamente del sur de Italia.

“Nos guía un solo principio —afirma Antonella—. Queremos que el círculo sea un lugar de ‘producción de endorfinas’, donde se experimente una sensación de bienestar, un espacio donde nazcan amistades. Y donde nadie se sienta solo”.

Para más información sobre el Círculo Terrone y la inscripción al grupo de baile: WhatsApp 341-7198439 (Antonella).