MADRID — Javier Milei eligió el escenario más sensible posible para su séptimo viaje a España desde que asumió la presidencia: la recta final hacia las elecciones generales anticipadas del 29 de noviembre. En un desayuno del foro Nueva Economía, en el Real Casino Gran Círculo, el mandatario argentino calificó a Pedro Sánchez de “impresentable dictador”, lo acusó de corrupto y pidió a los españoles que saquen a los socialistas del poder “a patadas”.
El discurso, que la Casa Rosada publicó completo en su sitio oficial, trasladó a la agenda española los ejes del programa libertario. Sobre la crisis habitacional, el tema que dominó la precampaña, Milei sentenció que “donde mete el Estado la mano, lo pudre”. Explicó que no visitaría a Sánchez porque no estaba dispuesto a reunirse con un “delincuente ladrón”, se declaró amigo de Abascal y de Díaz Ayuso, y advirtió que las ideas que hundieron a la Argentina hoy están de moda en Europa y amenazan con convertirla en una “civilización de museos”.
Sánchez se anticipó a los insultos. Antes de que Milei tomara la palabra, el jefe del Gobierno publicó en X un video en el que convirtió en bandera el término que el libertario usa para descalificar a la izquierda.
Después de enumerar la suba de las pensiones y del salario mínimo y la defensa del aborto, cerró con un “Sí, soy zurdo, y a mucha honra”. El PSOE completó la puesta en escena con una lona en su sede de la calle Ferraz que daba la bienvenida a Milei en nombre de “los zurdos y las zurdas”.
Al mediodía, Sánchez redobló la ironía. Desde el auto, camino de Burgos, compartió en X la canción “Fanático”, de Lali Espósito, a la que definió como un “temazo argentino”. La elección no fue casual: la cantante es blanco habitual de los ataques de Milei, que en 2023 la apodó “Lali Depósito” por sus contratos con municipios, y el tema fue leído en la Argentina como una respuesta directa al Presidente.
Aprovechando que voy en el coche, camino de Burgos, para escuchar este temazo argentino. ¡Me encanta! https://t.co/9cSwKtlIyz https://t.co/1hLDty7FUF
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) October 21, 2026
La respuesta institucional llegó por la tarde. El Ministerio de Asuntos Exteriores, que conduce José Manuel Albares, difundió un comunicado con su “más enérgica condena” a los dichos del presidente argentino y a su llamado al uso de la violencia. La cancillería española consideró indigno que el jefe de Estado de una nación hermana visite el país para fomentar la polarización entre españoles, y advirtió que España no acepta injerencias externas.
Por ahora, sin embargo, Madrid no anunció medidas diplomáticas. Hasta el cierre de esta edición, ni la Casa Rosada ni la Cancillería argentina habían emitido una respuesta formal.
El antecedente pesa. En mayo de 2024, durante un acto de Vox en la capital española, Milei tildó de “corrupta” a Begoña Gómez, esposa de Sánchez. Aquella frase derivó en el retiro definitivo de la embajadora española en Buenos Aires, y España recién designó un nuevo embajador meses después, sin que mediara una disculpa.
Esta vez el costo parece recaer sobre sus propios aliados. Según reconstruyó La Nación, el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo optó por el silencio para no darle argumentos a Sánchez, mientras que Santiago Abascal, líder de Vox y habitual anfitrión de Milei, evitó la foto y concentró su agenda en el norte del país.
El contacto se limitó a una videollamada que la Oficina del Presidente difundió en redes, borró y volvió a publicar por otro canal. Medios españoles informaron además que la Casa Real descartó una audiencia con Felipe VI, ya que el protocolo la reserva para visitas de Estado, un formato que Milei evita para no cruzarse con funcionarios socialistas.
La única dirigente de peso que aceptó recibirlo fue Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Aun así, trasladó el encuentro desde la Real Casa de Correos, en la Puerta del Sol, a las oficinas del Canal de Isabel II, lejos del acampe por la vivienda que precipitó el adelanto electoral. En la Universidad Rey Juan Carlos, donde abrió una conferencia sobre economía austríaca, lo esperaba una protesta de estudiantes y docentes.
El regreso a Buenos Aires está previsto para el jueves por la mañana, con una agenda que mira hacia Washington: el canciller Pablo Quirno, que integró la comitiva, recibirá en el Palacio San Martín al vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, que llega desde Paraguay. En España, en cambio, la visita deja un saldo incómodo para la derecha a cinco semanas de las urnas, y un adversario a medida para un oficialismo socialista que necesitaba movilizar a los suyos.