BUENOS AIRES – Una victoria inesperada, la del peronismo representado por Fuerza Patria en la Provincia de Buenos Aires. El actual gobernador, Axel Kicillof, ve reforzada su posición. Ahora todas las miradas están puestas en las consultas nacionales del 26 de octubre, para la renovación parcial de las dos Cámaras del Congreso.

Il Globo habló de esto con Alejandro Javier Zabaleta, politólogo y docente universitario de la Utn (Universidad Tecnológica Nacional) y de la Uces (Universidad de Ciencias Económicas y Empresariales) de Buenos Aires.

La primera pregunta apunta a la interpretación de este resultado: ¿se trata realmente de un triunfo de Kicillof o de una derrota de Javier Milei? “Ese es el interrogante principal –dice Zabaleta–. Seguro la consulta no ocurrió en el mejor momento para La Libertad Avanza”.

Acusaciones de corrupción que alcanzan también a Karina Milei, el escándalo de los sobornos en la Andis (Agencia Nacional de Discapacidad) y el del fentanilo contaminado en hospitales, por el cual murieron al menos 94 personas… Todos los últimos actos de campaña de LLA terminaron muy mal, con protestas que obligaron a suspenderlos.

Observa Zabaleta: “Kicillof en realidad ganó, más que sobre Milei, sobre el propio kirchnerismo, desmarcándose de Máximo Kirchner, de La Cámpora, de Cristina en prisión domiciliaria, y reposicionándose como peronista”.

De hecho, ni siquiera al peronismo le va bien fuera de la Provincia de Buenos Aires. Hace pocas semanas, en las elecciones de Corrientes, Juan Pablo Valdés (Vamos Corrientes) ganó en primera vuelta con una distancia de unos 30 puntos sobre su rival peronista, que salió segundo, mientras que el candidato de La Libertad Avanza no llegó al 10% de los votos.

Valdés pertenece a una corriente política de derecha, inicialmente cercana a Milei, pero traicionada por la política económica del gobierno, que redujo la coparticipación (fondos que el Estado nacional transfiere a las provincias fundamentalmente para obras públicas). Como Valdés en Corrientes, otros gobernadores que habían apoyado a Milei tomaron distancia: Córdoba, Santa Fe, Jujuy, Santa Cruz, Chaco, Chubut.

“Fundaron su propio partido, Provincias Unidas, y se proponen como tercera fuerza política del país –observa el politólogo–. Resta ver cuánto logran incidir y si ocuparán el vacío que dejaron los radicales”.

Sin duda, los resultados de la Provincia de Buenos Aires no pueden ignorarse, porque el territorio más extenso y poblado de Argentina es una especie de termómetro político de los humores y tendencias del país.

“Kicillof espera ver cómo irán las elecciones nacionales de octubre, para la renovación parcial del Parlamento”, dice Zabaleta. Pero su candidatura a las presidenciales de 2027 se vuelve más probable.

En cuanto a la participación electoral, el 63% registrado el domingo pasado es un dato superior al promedio del 53% de otras consultas provinciales realizadas en 2025. Comicios que tienen menos atractivo que las nacionales, cuando no se celebran en la misma jornada.

“Los partidos están desprestigiados por los medios y por la fuerte corrupción –observa–. Milei ganó las presidenciales con su discurso violento y anticasta. Pero después, ya en el poder, todas las medidas del gobierno fueron a favor de los poderosos. La misma alianza con el Pro, que llevó a Luis Caputo al ministerio de Economía, no fue bien vista por la base electoral”. Se trata, de hecho, del mismo ministro que, durante el gobierno de Mauricio Macri (2016-2019), no logró controlar la caída del peso.

“La inflación, caballo de batalla del gobierno, bajó para los alimentos, pero no para los servicios públicos –afirma–. Las tarifas de luz y gas aumentaron entre 700% y 1000%, frente a salarios que no recuperan el poder adquisitivo. Los jóvenes, gran electorado de Milei, están desilusionados”.

El presidente Milei declaró, inmediatamente después de conocer el resultado de las elecciones del domingo, que los errores serán corregidos, pero que el plan económico no cambia. Entonces, ¿dónde veremos los cambios?

“Probablemente el discurso público se vuelva menos violento y rodarán algunas cabezas –prevé Zabaleta–. Hablo de funcionarios, ministros… En cambio, creo que Karina se quedará en su puesto”. Y esto a pesar de los rumores que hablan de fuertes peleas entre hermano y hermana.

Otros nudos abiertos son la relación con el Congreso y con las provincias. “Milei no ama el debate parlamentario, es autárquico, gobierna por decretos y dudo que cambie –concluye–. Seguramente tendrá que conceder algo más al pueblo y negociar con los gobernadores, sobre todo con aquellos que lo apoyaron. Pero aquí se abre otro problema: si envía fondos a una provincia, deberá hacerlo con todas, desviándose del plan económico y arriesgando el caos político”.