Pasó un mes desde aquella tarde en el MetLife Stadium, pero para Claudio “Chiqui” Tapia hay heridas que todavía no cerraron. No por la derrota 1-0 ante España en la final del Mundial 2026, sino por las acusaciones que aparecieron después y que pusieron bajo sospecha la entrega de los jugadores de la Selección Argentina.
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) publicó un durísimo mensaje en sus redes sociales para defender al plantel de Lionel Scaloni y cuestionar a quienes alimentaron teorías conspirativas tras la final.
“Un mes pasó. Un mes de aquella final. Un mes de la mentira, de la operación y de una campaña miserable para instalar que esta Selección se había entregado”, escribió Tapia.
Las versiones comenzaron a circular apenas terminado el partido y encontraron rápidamente eco en las redes sociales. El alcance fue tal que Facundo Medina reveló días atrás que incluso su propia madre llegó a preguntarle por aquellas sospechas.
Para Tapia, se cruzó un límite. “De tratar de traidores a los jugadores de la Selección no se vuelve. No se vuelve de poner bajo sospecha a quienes defendieron esta camiseta. No se vuelve de acusarlos de haberse entregado”, sostuvo.
Sin mencionar nombres, el dirigente apuntó contra quienes difundieron esas versiones y, especialmente, contra la falta de una rectificación pública después de un mes.
“Lo más llamativo es que, después de un mes, ninguno pidió disculpas. Ninguno salió a decir: ‘Nos equivocamos’. Ninguno tuvo la honestidad, la dignidad o simplemente los huevos para hacerse cargo”, lanzó.
El titular de la AFA también contrapuso las acusaciones con el esfuerzo realizado por el seleccionado durante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Mientras el equipo peleaba por otra estrella, aseguró, fuera de la cancha se construía una historia muy diferente.
“Mientras nuestros jugadores dejaban todo dentro de la cancha, algunos afuera hacían exactamente lo contrario: sembraban odio, dividían, ensuciaban y buscaban destruir la imagen de una Selección que se ganó el respeto de millones”, afirmó.
Y dejó claro que, para él, el paso del tiempo no puede borrar lo sucedido: “No alcanza con callarse. No alcanza con esperar que pase el tiempo. No alcanza con cambiar de tema y hacer como si nunca hubieran dicho nada”.
Tapia ya había salido a respaldar al equipo pocos días después de la derrota. Entonces no buscó excusas y reconoció la superioridad del nuevo campeón del mundo.
“No se pudo con España. Fueron superiores, ganaron bien y hay que saber reconocerlo”, expresó en aquel momento.
También pidió valorar el sacrificio de los futbolistas, el cuerpo técnico y todas las personas que acompañaron al seleccionado durante más de 50 días lejos de sus familias.
Pero ya entonces había dejado una advertencia frente a las versiones que comenzaban a instalarse: “No se dejen llevar por las mentiras ni por las operaciones que solo buscan desestabilizar”.
Un mes después, su mensaje fue mucho más frontal. Tapia incluso llevó la discusión al terreno de los valores y cuestionó a quienes acusaron a los futbolistas sin presentar pruebas.
“¿Cómo vuelven a sus casas después de haber hecho todo esto? ¿Cómo miran a sus hijos a los ojos y les hablan de honestidad, de respeto, de dignidad?”, planteó.
La derrota ante España nunca estuvo en discusión para el presidente de la AFA. Su reclamo apunta a otra cuestión: que perder una final no puede convertirse en argumento para poner en duda el compromiso de un grupo que volvió a llevar a Argentina hasta el último partido de un Mundial.
Por eso, el cierre de su carta fue también el mensaje más contundente. “Los valores no se negocian. Pasó un mes y todavía no escuchamos una disculpa”, remarcó Tapia.
Y cerró con una frase destinada a respaldar a jugadores, cuerpo técnico y colaboradores: “Los que dejaron el alma no tienen nada que explicar. Los que mintieron, sí”.