LISBOA (PORTUGAL) - La UEFA confirmó una sanción contundente contra Gianluca Prestianni por conducta discriminatoria tras el episodio con Vinícius Jr en los playoffs de la Champions League. El mediocampista argentino del Benfica deberá cumplir seis partidos de suspensión en competiciones europeas, en una resolución que además podría tener impacto global si la FIFA decide extender la medida.
El caso se originó en febrero, durante el partido de ida entre Benfica y Real Madrid en el estadio Da Luz. En ese encuentro, Vinícius denunció haber recibido insultos por parte del argentino, lo que llevó al árbitro a activar el protocolo antirracismo y detener el juego durante varios minutos. En un primer momento, la acusación apuntaba a un posible hecho de racismo, pero tras la investigación, la UEFA concluyó que se trató de expresiones de carácter homofóbico.
El Comité de Ética y Disciplina del organismo europeo determinó una suspensión de seis encuentros oficiales para Prestianni, aplicable tanto a torneos de clubes como de selecciones bajo jurisdicción de la UEFA. Sin embargo, tres de esas fechas quedan en suspenso durante un período de prueba de dos años, por lo que el jugador deberá cumplir efectivamente la mitad de la pena si no reincide. Una de esas jornadas ya fue descontada en el partido de vuelta disputado en el Santiago Bernabéu.
En su comunicado, la UEFA también solicitó a la FIFA que la medida sea aplicada a nivel mundial. Este punto encendió las alarmas en el entorno de la Selección Argentina, ya que, de concretarse, Prestianni podría verse impedido de participar en compromisos internacionales y comprometer su presencia en el Mundial 2026.
Tras conocerse la decisión, el futbolista rompió el silencio y cuestionó el fallo. “Me dolió que me trataran de algo que jamás hice. Estoy tranquilo porque quienes me conocen saben cómo soy”, aseguró. En esa línea, fue crítico con el proceso: “Me castigaron sin pruebas”.
El exjugador de Vélez también negó haber proferido insultos racistas, como se interpretó inicialmente. “Para nosotros los argentinos decir ‘cagón’ es algo normal. Nunca le dije ‘mono’”, explicó en declaraciones televisivas, marcando su postura sobre lo sucedido en el campo.
Desde el Benfica respaldaron al jugador y confirmaron que apelarán la decisión. El club portugués considera que existen argumentos para revisar el fallo y buscar una reducción o modificación de la medida.
El episodio reabre el debate sobre los límites del lenguaje dentro del fútbol profesional y la tolerancia cero frente a cualquier tipo de discriminación. Mientras tanto, el futuro inmediato de Prestianni queda condicionado a lo que resuelva la FIFA y al resultado de la apelación presentada por su entorno.