BUENOS AIRES - El fútbol argentino volverá a detenerse este domingo desde las 17, cuando River Plate y Boca Juniors se enfrenten en el estadio Monumental por la fecha 15 del Torneo Apertura 2026, en una nueva edición del Superclásico.
El partido, que siempre acapara la atención dentro y fuera del país, encuentra a los dos equipos en un presente competitivo, con buenas rachas en el plano local y también con señales positivas en sus respectivas competencias internacionales.
River llega fortalecido tras haber encontrado regularidad en una etapa de reconstrucción. Luego de la salida de Marcelo Gallardo, el equipo logró reacomodarse bajo la conducción de Eduardo “Chacho” Coudet, que afrontará su primer Superclásico como entrenador del conjunto de Núñez. El “Millonario” acumula cinco victorias consecutivas en el Torneo Apertura, una secuencia que le permitió escalar hasta el segundo puesto de la Zona B. En su presentación más reciente, además, consiguió un triunfo de peso como visitante ante Racing por 2-0.
En el plano continental, River también se mantiene en una posición favorable. Lidera el Grupo H de la Copa Sudamericana con cuatro puntos, luego de haber empatado en su debut ante Blooming en Bolivia y de vencer 1-0 a Carabobo con mayoría de suplentes. Más allá de que todavía no mostró su versión más contundente en el certamen, el equipo exhibe un funcionamiento que le permite sostener expectativas altas de cara a lo que viene.
Boca, por su parte, también atraviesa una etapa de recuperación futbolística. Tras varios meses de altibajos, el equipo dirigido por Claudio Úbeda parece haber hallado una línea más estable. El “Xeneize” llega al Superclásico con una racha invicta de 12 partidos. Si bien al comienzo de esa serie hubo cuestionamientos por la cantidad de empates, en las últimas semanas mejoró su imagen gracias a cuatro victorias en sus últimas cinco presentaciones. Ese repunte le permitió ubicarse cuarto en la Zona A con 21 puntos, a solo cuatro del líder Vélez.
También en el plano internacional el presente de Boca es alentador. Su inicio en la Copa Libertadores fue ideal: primero consiguió una victoria por 2-1 como visitante ante Universidad Católica de Chile y luego goleó 3-0 a Barcelona de Ecuador en La Bombonera. Con esos resultados, el equipo llega al clásico con confianza y con la sensación de haber recuperado solidez en un momento clave de la temporada.
El de este domingo será el cruce número 266 entre ambos, una cifra que refleja la dimensión histórica de una rivalidad que atraviesa generaciones. Hasta aquí, Boca lleva una leve ventaja en el historial general, con 93 triunfos contra 88 de River, mientras que igualaron en 84 ocasiones. En torneos de liga, se enfrentaron 217 veces, con 79 victorias para Boca, 73 para River y 65 empates. En copas nacionales suman 15 antecedentes, mientras que en el plano internacional se midieron 32 veces, con una paridad todavía más marcada.
Los antecedentes recientes muestran una tendencia particular: en los últimos cuatro Superclásicos siempre hubo un ganador. Boca y River se repartieron dos victorias cada uno, y no empatan desde hace dos años. El último enfrentamiento fue el 9 de noviembre de 2025, por el Torneo Clausura, y terminó con triunfo de Boca por 2-0 gracias a los goles de Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel.
Los últimos cinco cruces fueron los siguientes: Boca 2-0 River, el 9 de noviembre de 2025; River 2-1 Boca, el 27 de abril de 2025; Boca 0-1 River, el 21 de septiembre de 2024; River 2-3 Boca, el 21 de abril de 2024; y River 1-1 Boca, el 25 de febrero de 2024. Con ese marco, el Superclásico volverá a poner frente a frente a los dos equipos más grandes del país, en un duelo que combina presente, historia y una presión que nunca se negocia.