BUENOS AIRES — “Podemos hablar en italiano, si querés”. Se abre la puerta de Dramia, pero lo último que esperamos es que nos saluden y reciban en nuestro idioma.
A primera vista, este flamante espacio cultural de Chacarita, el nuevo barrio de moda de Buenos Aires, no parece estar especialmente vinculado con la colectividad italiana. Sin embargo, Leonardo Ferretti, el arquitecto encargado de la remodelación y quien nos dio la bienvenida, tiene mucho que ver con Italia.
Su familia es originaria de Lugano, en la Suiza italiana. Estudió en el colegio paritario Cristoforo Colombo de Buenos Aires y vivió en Milán durante los años noventa, cuando trabajó para el prestigioso estudio de arquitectura BBPR, fundado en 1932. El mismo que diseñó la Torre Velasca, para tener una referencia.
La dueña de Dramia, Laura González, también pasó por Milán durante los primeros años de su adolescencia. Allí se alojó con sus tíos, ambos odontólogos, que se habían radicado en la ciudad. “Pero no recuerdo mucho del idioma”, dice, casi a modo de disculpa.
Laura llegó desde el sur de la Argentina, más precisamente desde Comodoro Rivadavia, una ciudad petrolera azotada por un viento que nunca se detiene y que, quizás, le transmitió su propia inquietud.
“Vine a Buenos Aires para estudiar en la universidad. Me había anotado en Ingeniería Química porque imaginaba un futuro profesional en el sector extractivo, como casi todos en mi ciudad”, cuenta. Pero la carrera no avanzaba. Laura intentó cambiar de facultad, siempre dentro del ámbito científico, aunque nada terminaba de funcionar.

Laura González.
“Finalmente decidí escuchar a mi pasión, que es el teatro —confiesa—. Había hecho un curso a los 16 años y después retomé de manera sistemática en la escuela de Jorge Marrale y Osvaldo Santoro. También me perfeccioné con maestros como Augusto Fernandes y Marcelo Savignone”.
Fue precisamente a partir de esa experiencia en el circuito independiente que Laura comprendió la importancia de que las compañías, los performers y los artistas en general cuenten con un lugar para pensar, crear y presentarse, pero también para relacionarse con otros colegas y, quizás, impulsar proyectos en conjunto.
Dramia también organiza sus propios cursos y talleres abiertos a toda la comunidad, como el de stand up que comienza por estos días (para información, es posible escribir al número de whatasapp 1124719291), los jueves de 19 a 21.
El curso de stand up.
“Cualquiera sea la actividad, ofrecemos un ambiente cálido —explica Laura— y difusión a través de nuestras redes sociales y en el barrio. No queremos ser la clásica sala que se alquila por hora para un ensayo, un espectáculo o una exposición y de la que, una vez terminado el turno, cada uno se va por su lado. Este será un lugar donde quedarse y construir vínculos”. No es casualidad que el propio Leonardo Ferretti, quien además es pintor, exponga actualmente sus cuadros en el centro.
“Es la prueba de que Dramia ya está habitada por el arte”, concluye Laura.
Dramia está ubicada en el barrio porteño de Chacarita, en Caldas 380.
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