BUENOS AIRES — Luego de la aprobación en el Senado, la nueva ley electoral, conocida como Stabilicum, deberá volver ahora a la Cámara de Diputados para su segunda y definitiva revisión. El tratamiento en el recinto ya fue programado para el próximo 28 de septiembre.
La reforma también cambia la geografía del sufragio de los ciudadanos residentes fuera de Italia. Entre los puntos que afectan directamente a la Circunscripción Exterior se encuentra la reducción de las cuatro regiones actuales: el nuevo esquema prevé dos para la Cámara de Diputados y un distrito único para el Senado. La cantidad total de parlamentarios elegidos fuera del país, en cambio, no se modifica.
Franco Tirelli, diputado del Movimiento Asociativo Italianos en el Exterior (MAIE) elegido por América del Sur, ratificó su rechazo a la modificación de las circunscripciones. “Quiero esperar a que vuelva a la Cámara con los cambios. De todos modos, como ya dije varias veces, no estoy de acuerdo, y el MAIE tampoco, con modificar las circunscripciones de los diputados y senadores elegidos en el exterior”, declaró sobre el recorrido de la iniciativa.
Si Diputados introdujera otros cambios, el texto debería regresar una vez más al Senado. Sin embargo, la distribución de los distritos fuera del país no es el tema central sobre el que los principales partidos nacionales concentran sus disputas.
No es casual que el artículo 6, que dispone la unificación, haya permanecido completamente intacto entre la primera revisión en la Cámara baja y el paso por el Senado. Para la política romana y nacional, las bancas del exterior —apenas ocho en Diputados y cuatro en el Senado— son consideradas marginales frente a la discusión por el premio de mayoría nacional.
La postura del legislador coincide con lo expresado en entrevistas anteriores sobre la medida: el MAIE habría preferido conservar las cuatro regiones actuales, consideradas más adecuadas para garantizar una representación equilibrada de las distintas comunidades italianas en el mundo.
Tirelli también señaló que la reducción podría perjudicar especialmente a las colectividades menos numerosas y alterar el equilibrio en la elección de los parlamentarios del exterior.
La unificación de territorios tan diferentes —las Américas, que ya son heterogéneas entre sí, Asia y Oceanía— eliminará la representación de las comunidades con menor cantidad de integrantes. Las campañas se volverán casi imposibles y los candidatos de las zonas con una altísima concentración de ciudadanos italianos, como la Argentina en América del Sur, monopolizarán las escasas bancas disponibles.
En declaraciones anteriores, el diputado había explicado que el MAIE también había intentado defender el sufragio con preferencia e incorporar mayores controles sobre la modalidad por correspondencia para combatir irregularidades y fraudes, propuestas que fueron incluidas en el texto aprobado por el Senado.
En cuanto al rediseño de las circunscripciones, Tirelli reconoció que la batalla parlamentaria estaba perdida. Mientras su compañero de partido en el Senado, Mario Borghese, considera que el proyecto no sufrirá nuevas modificaciones, el diputado espera que pueda volver a cambiarse durante su próximo paso por la Cámara baja.