BUENOS AIRES – El Poder Ejecutivo ingresa este martes a la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Presupuesto 2027, el último que Javier Milei presentará en su mandato actual. La iniciativa llega en el límite legal que fija la Ley de Administración Financiera y marca el arranque formal de una negociación parlamentaria que se extenderá durante las próximas semanas, en un año atravesado de punta a punta por las elecciones.

El proyecto está elaborado sobre una inflación anual proyectada del dieciséis por ciento y un crecimiento del producto bruto interno de entre tres y cinco por ciento. Se trata de números más moderados que los del ciclo anterior, después de que el Presupuesto 2026 previera una inflación de apenas el diez coma uno por ciento y terminara muy por debajo de esa meta.

A diferencia de años anteriores, el Gobierno decidió no acompañar el envío con una presentación por cadena nacional ni con la visita del Presidente al recinto. El texto se debatirá en paralelo con la reforma política, otro de los proyectos que el oficialismo busca destrabar antes de fin de año.

El ministro de Economía, Luis Caputo, había adelantado en un documento de diecisiete páginas algunas de las variables centrales, entre ellas la morosidad de las familias, que alcanzó en los últimos meses un pico máximo. Ese dato alimenta buena parte de las dudas que circulan en la oposición sobre la solidez de las proyecciones oficiales.

El tratamiento del Presupuesto coincide con un escenario financiero incómodo para el Gobierno. El riesgo país volvió a superar los quinientos puntos básicos esta semana, mientras el Banco Central redujo el ritmo de compra de divisas a un promedio de trece coma cinco millones de dólares diarios en septiembre, el nivel más bajo del año.

Entre las prioridades que el proyecto sostendría figura la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia, un desarrollo vinculado a la política de soberanía sobre el Atlántico Sur que el Ejecutivo viene impulsando desde hace meses. El intendente de la ciudad fueguina, Walter Vuoto, reclamó que cualquier acuerdo de financiamiento extranjero para esa obra pase antes por el Congreso.

La discusión legislativa promete ser compleja. El oficialismo deberá construir mayorías en un recinto fragmentado y con gobernadores que buscarán incorporar sus propios reclamos al debate, en una negociación que se perfila como una de las pruebas políticas más exigentes para Milei antes de las elecciones del año próximo.