ROMA — Con una mayoría de 113 votos a favor, el Senado aprobó la reforma de la ley electoral, conocida como Stabilicum o Melonellum. Hubo 71 votos en contra y dos abstenciones. Ahora el texto regresó a la Cámara de Diputados para su tercera y última lectura.

La reforma establece un sistema proporcional con un importante premio a la mayoría, denominado “premio de gobernabilidad”, para la coalición o lista que supere el 42% de los votos válidos.

Esto permite una mayor estabilidad y evita crisis de gobierno vinculadas con cambios de bancada de legisladores individuales o con el alejamiento de pequeños partidos de la mayoría. Sin embargo, también podría generar un desequilibrio de fuerzas en el Parlamento y debilitar la función de control de la oposición.

El premio consiste en 70 bancas adicionales en la Cámara de Diputados y 35 en el Senado, con un máximo fijado en 220 diputados y 113 senadores. Si nadie alcanza el 42%, la distribución de los escaños será completamente proporcional. El sistema proporcional también se aplicará si se obtienen resultados diferentes en ambas cámaras.

Las listas, además, estarán obligadas a indicar el nombre de su candidato a presidente del Consejo de Ministros al momento de presentar el símbolo electoral. Esto permitirá a los votantes anticipar quién gobernará en caso de victoria.

Una vez más, se trata de un elemento que aporta previsibilidad y estabilidad, aunque en detrimento del parlamentarismo, esencia del sistema político italiano. De todos modos, las listas o coaliciones deberán señalar a la persona que pretenden “proponer” al presidente de la República como titular del Consejo de Ministros. Jurídicamente, no se trata de una elección directa del primer ministro y se mantiene la facultad constitucional del jefe del Estado para designarlo.

También anteriormente, durante los años del sistema mayoritario, el líder de la coalición ganadora de las elecciones —por ejemplo, Silvio Berlusconi o Romano Prodi— era presentado como el candidato más evidente ante el presidente de la República, durante las consultas previas a la designación del jefe de Gobierno, aunque su nombre no se registraba con anticipación.

En cambio, con el sistema proporcional muchas alianzas se forman después de los comicios. En 2018, por ejemplo, fue nombrado primer ministro Giuseppe Conte, hasta entonces un abogado desconocido y ajeno a la escena política italiana.

Para los ciudadanos residentes fuera del país, la nueva normativa contempla dos cambios principales: una reducción drástica de las divisiones geográficas y un fuerte endurecimiento de los controles destinados a evitar fraudes en el voto por correspondencia.

Hasta ahora, la Circunscripción Exterior estaba dividida en cuatro grandes áreas geográficas, tanto para la Cámara de Diputados como para el Senado: Europa; América del Sur; América del Norte y Central; y África, Asia, Oceanía y Antártida. La reforma reduce considerablemente esas divisiones.

En la Cámara de Diputados, las circunscripciones pasarán de cuatro a dos y quedarán agrupadas en dos macrorregiones: “Europa”, incluidos los territorios asiáticos de la Federación Rusa y Turquía, y “América, Asia, África y Oceanía”, reunidos en una misma zona.

En el Senado, las divisiones serán eliminadas y toda la Circunscripción Exterior se convertirá en un único distrito, según el artículo 6 de la ley. Por lo tanto, todos los candidatos a senador por el exterior competirán dentro de una misma y enorme circunscripción global.

Este cambio generó fuertes polémicas porque debilita el vínculo de los candidatos con los territorios. Muchos representantes de los residentes en el exterior temen que estas macrorregiones tan extensas favorezcan a los postulantes y las fuerzas políticas de las comunidades más numerosas —en otras palabras, al Movimiento Asociativo Italianos en el Exterior (MAIE) en América del Sur— y dejen sin representación a zonas geográficas enteras, como Asia y África.

La cantidad de parlamentarios elegidos fuera del país se mantendrá sin modificaciones, luego del recorte de 2022. En el caso de los ocho diputados, las bancas se asignarán proporcionalmente según la cantidad de residentes inscriptos en el Registro de Italianos Residentes en el Exterior (AIRE) en las dos nuevas macrorregiones. Para el Senado, una vez eliminadas las divisiones geográficas, obtendrán un escaño los cuatro candidatos que reciban más preferencias en todo el mundo, independientemente del país donde residan.

Para el exterior se conservará, por lo tanto, el mecanismo tradicional del voto preferencial, considerado fundamental para que los electores puedan elegir directamente a su representante territorial. Por el contrario, dentro de Italia se aplicará un sistema de distritos plurinominales con listas cerradas, es decir, sin posibilidad de señalar una preferencia.

El artículo 7 de la reforma reúne consenso entre oficialismo y oposición. Con el objetivo de proteger la regularidad de los comicios, introduce controles más estrictos sobre el voto por correspondencia. Esta modalidad es utilizada por gran parte del electorado en países como la Argentina y Brasil, debido a las distancias entre los distintos territorios y la sede consular correspondiente.

El objetivo es reforzar la seguridad del envío de los sobres electorales y la trazabilidad de las boletas para combatir el riesgo de manipulaciones o pérdidas. Estos fenómenos empañaron en varias oportunidades las votaciones realizadas fuera de Italia, como ocurrió en la Argentina con el escándalo de la Unión Sudamericana de Emigrantes Italianos (Usei), el partido vinculado con el ítalo-argentino Eugenio Sangregorio.

El caso se remonta a las elecciones legislativas de 2018 e involucró, además de Sangregorio, al senador y compañero de partido Adriano Cario. Ambos fueron acusados por la Fiscalía de Roma de falsificar 10.000 boletas. Según los peritajes caligráficos realizados por especialistas, miles de preferencias a favor de Usei habían sido marcadas en las mesas argentinas con la misma letra y la misma lapicera.

Adriano Cario fue destituido oficialmente del Senado a fines de 2021, mientras que Sangregorio completó su mandato con el cierre natural de la legislatura en 2022. Este último siempre rechazó categóricamente todas las acusaciones, aseguró que no tenía ninguna relación con los hechos y afirmó haber sido víctima de una conspiración política.

Durante las siguientes elecciones legislativas, celebradas en septiembre de 2022, el propio Sangregorio presentó una denuncia ante los Carabinieri de Roma por posibles irregularidades y fraudes ocurridos en Rosario y La Plata. Paralelamente, durante el escrutinio fueron anuladas decenas de miles de boletas para la Cámara de Diputados debido a un llamativo error de impresión, cuya responsabilidad nunca fue determinada. En lugar de “Elezione della Camera dei Deputati”, figuraba la frase incorrecta “Elezione della Camera dei Diputadi”. Como la mayoría de esas papeletas incluía una preferencia por Sangregorio, el dirigente consideró que había sido perjudicado.

Para combatir el fraude, la reforma introduce tres niveles de control.

En primer lugar, dispone la trazabilidad digital del sobre. Se implementará un sistema de seguimiento, similar al utilizado para las cartas certificadas o los servicios de mensajería, que permitirá rastrear el recorrido del material electoral desde el consulado hasta el domicilio del ciudadano y viceversa.

Además, cada boleta o sobre de devolución contendrá elementos de seguridad imposibles de duplicar, como códigos QR únicos, para garantizar que la papeleta utilizada sea exactamente la enviada por el consulado y evitar la impresión de ejemplares falsos.

Por último, se endurecerán las sanciones penales contra quienes sean descubiertos en posesión de sobres electorales a nombre de otras personas, los comercialicen o emitan votos con ellos.