BUENOS AIRES — Mayor atención a las harinas y la fermentación, más cuidado en la selección de los ingredientes, nuevas tecnologías y un vínculo cada vez más estrecho con especialistas extranjeros.

La pizza argentina está cambiando y el 2.º Campeonato Mundial de la Pizza y la Empanada 2026, organizado por Apyce, la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas de la República Argentina, en el marco de la feria Hotelga, también fue una radiografía de esta transformación.

La competencia reunió a pizzeros, productores, empresas y maestros de distintos países y mostró una actividad que eleva progresivamente su nivel.

Uno de los exponentes de esta nueva generación es Jairo Ayrton Carrizo Peñaloza, de 27 años, quien obtuvo los títulos de campeón mundial de la pizza y campeón mundial de pizza argentina, detrás de los cuales hay una particular historia personal de superación.

De chico juntaba cartones y latas en las calles de la provincia de Buenos Aires para no tener que pedirle dinero a su madre y, a los nueve años, cortaba el pasto para colaborar con la economía familiar.

Jairo Ayrton Carrizo Peñaloza, ganador del certamen, recibió emocionado el trofeo.

Después de un período muy difícil, durante el cual llegó a vivir en la calle, su familia obtuvo una habitación en una pensión gracias al municipio. Más tarde, su madre consiguió trabajo como encargada de otro establecimiento. Mientras tanto, Jairo trabajaba en una pizzería y se anotó en los cursos de Apyce para formarse como maestro pizzero.

Al principio veía el rubro solo como una oportunidad económica, pero con el tiempo se convirtió en una verdadera pasión, que lo llevó a inscribirse en la primera edición del certamen. Allí conoció a Miguel Sánchez, hoy su socio y amigo.

El 10 de agosto abrieron juntos un local de Mima Pizzería en Palermo.

En esta nueva edición, Jairo participó en ocho de las doce categorías y, para disputar el título de “pizza argentina”, presentó una fugazzeta con cebolla orgánica certificada, una combinación de mozzarellas elaborada por él, pimienta y orégano.

Ahora, gracias a los dos galardones obtenidos, participará en el Campeonato de España de Pizzas Gourmet y en el Campeonato Mundial de la Pizza de Parma.

La presencia internacional en el Mundial no es solo una cuestión de prestigio, sino también una oportunidad para que los pizzeros argentinos conozcan las novedades desarrolladas en el exterior y entren en contacto con referentes de todo el mundo.

El jurado internacional del 2.º Campeonato Mundial de la Pizza y la Empanada 2026.

Entre los integrantes del jurado se encontraba Duilio Eric Girotto, oriundo de Córdoba y radicado desde hace unos treinta años en Italia. Maestro pizzero y especialista en harinas, actualmente trabaja para Mulino Perteghella en el desarrollo de mezclas para pizza.

“Hace ocho años, acá en la Argentina me miraban como si fuera un extraterrestre. Hoy, en un evento de este tipo, se ve cuánto evolucionó el sector: llegan los hornos, las harinas y todo está más profesionalizado. Hay ganas de mejorar”, observó Girotto.

El chef mexicano Mariano Garcés, conocido como “Chef Yogui”, también advirtió ese crecimiento. Especializado en cocina saludable, es un apasionado de la pizza argentina, pese a su imagen tradicional de alimento pesado y grasoso.

Garcés destacó el creciente interés de los pizzeros argentinos por la calidad de los ingredientes y los procesos de fermentación. En el pecho lucía un hermoso prendedor: una porción de pizza diseñada por él y realizada en plata y piedras preciosas, que rinde homenaje a la versión local, “siempre con queso derretido, aceituna verde y orégano”, subrayó satisfecho.

La transformación también alcanza a las herramientas de trabajo. Entre los expositores y patrocinadores de la actividad estaba Fabio Nicotra, de Fornitalia, una empresa italiana especializada en la producción y distribución de hornos tecnológicos para pizza y gastronomía en América Latina.

Este año, la compañía aportó nueve hornos para la competencia, otros tres destinados a los ganadores y uno para sortear entre el público.

Los hornos que Fornitalia puso a disposición de los participantes.

“Estamos atravesando una fuerte expansión porque antes, en la Argentina, había poca disponibilidad de este tipo de productos y eran muy caros”, explicó Nicotra. En la actualidad, los precios van desde poco menos de un millón y medio de pesos, unos mil dólares, para los modelos más económicos, hasta los 11 millones de pesos para los equipos profesionales más completos.

El diseño de los nuevos modelos también tiene en cuenta las características específicas del mercado argentino. “Cuando diseñé este modelo consideré que, en las pizzerías de la Argentina, también preparan muchos otros productos horneados: focaccias, fainá, pan y empanadas”, contó.

Es un horno con una cámara superior destinada a la pizza y otra inferior equipada con un generador de vapor, además de dos cámaras de fermentación ubicadas debajo.

Para Nicotra, la actividad de Apyce también representa una ocasión para establecer vínculos y generar nuevas oportunidades laborales. “Todas las personas que participan tienen trayectorias muy importantes. Son grandes profesionales y, además, poseen una enorme calidad humana. Es una experiencia hermosa”, concluyó.