BUENOS AIRES — “Los italianos que viven en el exterior son el orgullo de nuestro país, son como pequeñas banderas repartidas por el mundo: ustedes son nuestros mejores embajadores…”. Con estas palabras el ministro de Relaciones Exteriores y vicepremier italiano, Antonio Tajani, se dirigió, durante una recepción en el Circolo Italiano de Buenos Aires, a los representantes de las agencias consulares, los Comites (elegidos por voto de la colectividad italiana, actúan como órgano consultivo ante el cónsul) y distintas entidades de la sociedad civil.

“Con más razón acá en la Argentina – continúa Tajani, elogioso –. Este es un país con una de las comunidades italianas más grandes del mundo. Italianos con pasaporte o argentinos de origen italiano, que incluso marcaron la variante local del castellano, el léxico… Ustedes caracterizan la historia de este país, donde hasta el presidente tiene pasaporte italiano”.

Tajani recordó los méritos de los inmigrantes que dejaron Italia en busca de un futuro mejor: a fines del siglo XIX, entre las dos guerras o en la segunda posguerra. “Muchos llegaron acá a la Argentina con la valija de cartón y después se convirtieron en grandes empresarios, grandes protagonistas de la vida económica – recordó el ministro –. Estoy orgulloso de cada uno de ustedes y de todos los demás italianos que están acá en la Argentina, quería decirlo”.

Después de esta introducción, Tajani pasó a temas más prácticos. “Buscamos mejorar los servicios – dice –. Hicimos una reforma del Ministerio de Relaciones Exteriores que apunta sobre todo a aspectos económicos”. La referencia es a la reforma, vigente desde el uno de enero de 2026, que creó una dirección general para el crecimiento y la promoción de las exportaciones y una estructura de apoyo a las empresas italianas en el mundo.

“Las exportaciones representan casi el 40% del PBI italiano – subraya –. Tenemos que diversificar nuestras exportaciones, durante años nos concentramos sobre todo en Estados Unidos y Europa, ahora uno de los países que miramos con mayor atención, después del acuerdo con el Mercosur, es justamente la Argentina”.

Tajani lanzó un pedido a los presentes. “Si conocen empresas que quieren trabajar con los italianos, acérquense a nuestros consulados, hagan esa consulta – afirma –, porque cada uno de ustedes puede ser una herramienta de crecimiento económico. Si crece la exportación, crecemos también nosotros. La industria genera más puestos de trabajo, y donde hay trabajo también hay libertad”.

Antonio Tajani en el Circolo Italiano.

El agradecimiento del ministro fue después para “todos los que trabajan en nuestra escuela, en el centro de difusión de la lengua italiana, que no es solo la lengua de la cultura, la lengua del diálogo, sino también una herramienta para dar a conocer mejor a nuestro país, a nuestras empresas”.

Según Tajani, entre los sectores que más interés despiertan en el exterior están defensa, espacio y alimentación. Agregó además que el año pasado la exportación italiana creció 3,3%, y que en 2026, después del acuerdo con el Mercosur, lo hizo un 4,5%.

No podía faltar una mención a la reforma de la ciudadanía, la ley que lleva su nombre, el Decreto Tajani (la norma de 2025 que restringió el acceso a la ciudadanía italiana por ius sanguinis para los descendientes con vínculos más lejanos, y que generó fuerte rechazo entre la comunidad ítalo-argentina).

“Sé que hay quien se enojó también conmigo, pero la ciudadanía es algo importante, no sirve solo para ir a Miami con un pasaporte europeo y después, quizás, pretender que el funcionario del consulado te hable en el idioma del lugar. Se puede no saber perfecto el italiano, pero negarse a hablarlo no”.

Tajani defendió la decisión del Gobierno. “La patria no es una liquidación de fin de temporada – recuerda –. Hicimos esta ley con el objetivo de valorar a todos ustedes, a los que tienen el pasaporte porque creen en esto, porque se sienten italianos, porque quieren ser italianos, porque aman Italia, porque aman nuestra cultura, porque aman nuestra patria, porque la patria la hacemos nosotros”.