BUENOS AIRES -El presidente Javier Milei le tomó juramento a Alejandra Monteoliva como nueva ministra de Seguridad, tras la salida de Patricia Bullrich, que asumirá como senadora por la Ciudad de Buenos Aires. La cordobesa, hasta ahora segunda de la cartera, llega para garantizar la continuidad de la política de seguridad y profundizar la estrategia de orden y combate al delito que venía marcando el ministerio.
El acto se realizó este martes en el Salón Blanco de la Casa Rosada, con presencia de funcionarios del gabinete y familiares de la flamante ministra. La designación quedó formalizada a través del Decreto 851/2025 publicado en el Boletín Oficial, que oficializó el reemplazo de Bullrich por Monteoliva.
La nueva titular del área, nacida en Córdoba y con formación en Relaciones Internacionales y posgrado en políticas públicas en Colombia, venía ocupando el rol clave de secretaria de Seguridad. Su trayectoria combina funciones de gestión en Córdoba y cargos nacionales ligados a la coordinación operativa e información criminal. En ese marco, el Gobierno dejó claro que el recambio es institucional, no de rumbo.
En su primer mensaje como ministra, Monteoliva subrayó la continuidad del proyecto político de Seguridad y agradeció al presidente Javier Milei: “Agradezco al presidente Javier Milei por la confianza para continuar la misión que iniciamos hace dos años: una Argentina con ley y orden”. También anticipó que reforzará la preparación operativa: “Vamos a seguir fortaleciendo la formación de nuestras Fuerzas, modernizar sus capacidades y prepararlas para llegar antes que el delito”.
La funcionaria apuntó a sostener la estrategia con más recursos y presencia territorial. “Vamos a seguir invirtiendo en entrenamiento y tecnología, para que cada operativo, cada patrullaje y cada intervención se realicen con profesionalismo y resultados”, escribió. Y remarcó el corazón del enfoque que deja Bullrich: “Continuaremos la doctrina que ordenó al país y defenderemos una verdad que no cambia: en la Argentina, el que las hace, las paga”.
Con ese respaldo explícito, Monteoliva buscó disipar cualquier duda sobre cambios en el libreto. “No hay desarrollo posible sin seguridad, ni libertad sostenible sin orden”, agregó, y cerró con una definición de objetivos: “Nuestro objetivo es claro: trabajar todos los días para construir un país más seguro, más libre y más ordenado. Profundizar lo logrado con más convicción, más preparación y más trabajo”.