BUENOS AIRES – El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó este lunes el programa financiero que el Gobierno prevé ejecutar durante 2026 y 2027 para hacer frente a los vencimientos de deuda pública y sostuvo que acceder nuevamente a los mercados internacionales de crédito "es una opción, no un objetivo".

Durante una conferencia de prensa realizada junto al viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, el titular del Palacio de Hacienda explicó que la estrategia oficial apunta a refinanciar únicamente el capital de la deuda, mientras que el pago de los intereses continuará realizándose con recursos provenientes del superávit fiscal.

Caputo afirmó que el programa busca reducir progresivamente la relación entre deuda y producto bruto interno y reiteró que el Gobierno pretende sostener un esquema de financiamiento considerado "conservador", apoyado principalmente en el mercado doméstico y en organismos multilaterales.

Según las proyecciones oficiales, las necesidades financieras para 2026 ascienden a US$19.200 millones, mientras que las fuentes de financiamiento sumarían US$22.900 millones. Ese diferencial de US$3.700 millones quedaría disponible como reserva para afrontar los compromisos del año siguiente.

Para 2027, Economía calcula vencimientos por US$24.900 millones y sostiene que podrán cubrirse con el excedente acumulado durante 2026, emisiones de deuda bajo legislación local, desembolsos del Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales, compras de divisas al Banco Central, préstamos respaldados por entidades multilaterales, privatizaciones y otras fuentes de financiamiento.

En ese marco, Caputo insistió en que el regreso a los mercados internacionales dependerá de las condiciones financieras y no constituye un objetivo del programa. Según explicó, el Gobierno prioriza alternativas de financiamiento con menor costo antes que realizar emisiones de deuda en el exterior.

El ministro también sostuvo que la administración nacional buscará refinanciar los vencimientos futuros a tasas cada vez más bajas, con el argumento de reducir el costo financiero y disminuir la dependencia del crédito internacional.

Como meta de largo plazo, el funcionario señaló que el Ejecutivo aspira a que Argentina recupere el grado de inversión ("investment grade") hacia el final de un eventual segundo mandato del presidente Javier Milei. Esa calificación, otorgada por las agencias de riesgo, facilita el acceso al financiamiento internacional en mejores condiciones de tasas y plazos.

Durante la presentación, Furiase adelantó además que el Gobierno prevé cerrar nuevos préstamos respaldados por organismos multilaterales, entre ellos el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, además de continuar con emisiones de bonos en el mercado local y avanzar con el programa de privatizaciones previsto para los próximos dos años