BUENOS AIRES - En lo que ya se consolida como un hito histórico para la medicina de la región, investigadores argentinos lograron el nacimiento del primer cerdo clonado de América Latina con tres modificaciones genéticas adaptadas para xenotrasplantes, es decir, el trasplante de órganos de animales a humanos.

El nacimiento, ocurrido en las instalaciones de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires (UBA), posiciona a la Argentina como el tercer país del mundo en documentar este avance, un logro de frontera que hasta ahora solo ostentaban Estados Unidos y China.

El proyecto es el resultado de un consorcio científico estratégico que unió el desarrollo molecular del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), la precisión quirúrgica de la UBA y el impulso de la startup CrofaBiotech.

La gran barrera histórica de los xenotrasplantes ha sido el rechazo hiperagudo: el cuerpo humano detecta el tejido animal como un invasor y lo destruye en cuestión de minutos.

Para superar este obstáculo, el equipo de la UNSAM, liderado por Adrián Mutto, logró aplicar una sofisticada edición génica en el laboratorio para desactivar tres genes específicos del animal responsables de activar esa respuesta defensiva agresiva, un logro que en la jerga científica se conoce como "triple knockout". El cerdo es el candidato biológico ideal para estos procedimientos debido a que su anatomía y fisiología son notablemente similares a las del ser humano, sumado a su rápida capacidad de reproducción.

Mientras la UNSAM resolvió la etapa molecular, la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA asumió la responsabilidad médica, funcionando como el eslabón de inicio y cierre. Mediante una técnica quirúrgica de alta precisión y mínimamente invasiva, los cirujanos lograron implantar hasta 120 embriones editados genéticamente por cirugía.

El especialista en reproducción porcina Marcelo Acerbo destacó que son los responsables del mantenimiento de la gestación, el parto y el inicio de la crianza de los lechones. Para proteger la integridad del útero y favorecer el proceso biológico, la veterinaria Guadalupe Álvarez detalló que utilizaron una técnica de precisión para acceder por la bolsa ovárica y enhebrar el oviducto de forma no invasiva, acompañados por un estricto protocolo de anestesiología liderado por Pablo Otero para reducir el impacto farmacológico en la madre receptora.

La urgencia detrás de este desarrollo científico tiene un trasfondo crítico, ya que actualmente más de 7.000 personas necesitan un trasplante urgente en Argentina, mientras que en lo que va del año solo se realizaron alrededor de 900 procedimientos.

Con una tasa de apenas 9 donantes por cada millón de habitantes en el país, y una demanda mundial donde la Organización Mundial de la Salud estima que apenas se cubre el 10% de las necesidades, los xenotrasplantes emergen como una alternativa vital para salvar decenas de miles de vidas y ofrecer una mejor calidad de vida a quienes pasan años en lista de espera.

El nacimiento de este primer lechón es solo el comienzo de un plan a largo plazo, ya que los científicos se encuentran monitoreando a otras dos cerdas preñadas con nuevos clones en desarrollo. El próximo paso de la investigación será el knock-in, que consiste en sumar siete genes modificados más para bloquear las hormonas de crecimiento porcinas y evitar que órganos como el corazón o el hígado de un cerdo adulto, que puede superar los 200 kilos, excedan el tamaño del torso humano.

A futuro, los investigadores planean cruzar de manera natural a los ejemplares machos y hembras clonados para que las modificaciones se estabilicen en el genoma y la descendencia las herede de forma directa, eliminando las cirugías complejas y consolidando un criadero bioseguro de órganos donantes.

Antes de los ensayos clínicos en humanos, el camino requerirá de varios años de pruebas de laboratorio y estudios preclínicos exhaustivos que deberán ser estrictamente certificados por el INCUCAI.

El logro cobra un valor doble en el contexto económico actual. Tras un antecedente en 2024 donde líneas de investigación similares debieron interrumpirse por falta de presupuesto, los científicos de la UNSAM estructuraron una empresa de base tecnológica para captar inversiones privadas a escala comercial.

En esta sinergia, la UBA continúa aportando el capital humano, la infraestructura de sus quirófanos e instalaciones de cría, y el soporte económico operativo para el cuidado de los animales, demostrando la resiliencia y el valor estratégico de la universidad pública argentina en la vanguardia médica global.