BUENOS AIRES – Si hubiera sido en Hollywood, habría sido un Oscar a la trayectoria. Pero fue en Buenos Aires, donde la Liga de Mujeres Italianas entregó a Darío Signorini una distinción con un fuerte valor simbólico: el título honorífico de "Padre transmisor de raíces".

Presidente saliente del Comites de Buenos Aires tras dos mandatos consecutivos, Signorini dedicó gran parte de su vida al trabajo en la comunidad italiana. A lo largo de esos años impulsó distintos proyectos destinados a preservar la memoria de la inmigración y transmitir ese legado a las nuevas generaciones.

Entre esas iniciativas se destaca la publicación de la historieta Hotel de los Invisibles, centrada en la experiencia de los inmigrantes que llegaban al puerto de Buenos Aires.

Con guion de Luciano Saracino e ilustraciones del dibujante de Marvel Ariel Olivetti, la obra recorre la historia de la inmigración italiana a partir de un niño que llega al Hotel de Inmigrantes, el lugar donde se alojaban quienes desembarcaban sin familiares que los recibieran. Allí descubre un universo fantástico y un país lleno de esperanzas y oportunidades.

El proyecto, respaldado también por el Consulado General de Italia en Buenos Aires, busca acercar a los jóvenes descendientes a la historia de sus familias y fortalecer el vínculo con sus orígenes.

Otro de los logros impulsados por Signorini fue la obtención, por parte de la Ciudad de Buenos Aires, de la concesión por 30 años del predio donde se construirá el Museo de la Inmigración Italiana. El espacio, inspirado en el Museo Nazionale dell'Emigrazione Italiana (Mei) de Génova, estará ubicado cerca del monumento a Cristóbal Colón y del Aeroparque Jorge Newbery.

La ceremonia se realizó el jueves 25 de junio en el Club Italiano de Buenos Aires, otra institución cuyo crecimiento estuvo acompañado por el trabajo de Signorini. Hoy el club es un espacio de referencia para quienes desean practicar deporte, incluso a nivel competitivo, dentro de un ámbito ligado a la colectividad y con una propuesta accesible para la comunidad.

Del homenaje participaron sus hijos, quienes compartieron recuerdos y experiencias que reflejaron el legado de valores, tradiciones y sentido de pertenencia recibido de su padre. También asistieron familiares, amigos y dirigentes de distintas instituciones de la colectividad italiana.

“La Liga de Mujeres Italianas reafirma su compromiso con la preservación y la difusión del patrimonio cultural italiano, rindiendo homenaje a quienes, con su ejemplo cotidiano, mantienen vivas las raíces, la historia y los valores que unen a la comunidad ítalo-argentina”, expresó la presidenta de la entidad, Irma Rizzuti.

En sus redes sociales, Signorini compartió la emoción por el reconocimiento. “Estuvieron presentes mis hijos Damián y Juan Pablo, que pronto será papá. También mis amigos Aldo, Antonio y Silvina, además de numerosos dirigentes de nuestra colectividad, en su gran mayoría mujeres, que colmaron el salón. Una caricia para el alma que quedará para siempre en mi corazón: emociones vividas, recuerdos inolvidables, el presente hecho de trabajo y los sueños que todavía quedan por cumplir”, escribió.

Y agregó: “Un agradecimiento infinito a todas y todos los que estuvieron presentes y también a quienes, desde otro plano, me acompañaron. Gracias también a la comisión directiva del Club, a su presidente Darío Criscuolo y a Cristina Roces por la colaboración en la organización del evento”.