BUENOS AIRES – Carlos Melconian participó como invitado de una nueva edición de la Cena del Lunes del Círculo Italiano de Buenos Aires, donde analizó la situación económica y política del país ante socios, empresarios y representantes de instituciones italianas.

El encuentro semanal propone un espacio de intercambio y debate sobre los principales temas de la actualidad argentina, con la participación de referentes de distintos ámbitos.

La iniciativa es organizada por una comisión encabezada por Francisco Tosi, que periódicamente convoca a una personalidad de la cultura, la ciencia, la economía o la política para compartir una cena inspirada en la tradición italiana y luego dialogar con el público.

Formado en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Torcuato Di Tella, “su trayectoria representa un equilibrio constante entre la estrategia técnica y la realidad del territorio”, destacaron los organizadores. Recordaron además que su paso por la presidencia del Banco Nación y su trabajo como consultor del Banco Mundial le permitieron desarrollar una mirada capaz de traducir la complejidad de la macroeconomía a un lenguaje accesible para el público general.

Actualmente Melconian dirige la consultora MacroView junto con Rodolfo Santangelo y se consolidó como uno de los asesores económicos de referencia para las principales empresas de la Argentina y la región.

Habitual invitado de los medios de comunicación, es reconocido tanto por su capacidad para interpretar los indicadores económicos como por ofrecer análisis pragmáticos y concretos.

Su presencia convocó a una nutrida concurrencia integrada por socios del Círculo Italiano, representantes de instituciones y asociaciones italianas, empresarios e incluso nuevos asistentes que se acercaron al Salón Rocca.

Como es tradición, al finalizar la cena los comensales aprovecharon el espacio destinado a las preguntas y protagonizaron un intercambio directo y dinámico que se convirtió en uno de los momentos más interesantes de la noche.

Durante su exposición, Melconian ofreció una lectura sin rodeos sobre la situación política y económica del país.

Según el economista, el gobierno de Javier Milei podría interpretarse como “un gobierno de transición”.

“Tal vez hacía falta alguien que viniera a romper los esquemas”, señaló, en referencia al fuerte ajuste del déficit fiscal y del gasto público. Sin embargo, agregó que “el gobierno ahora no sabe cómo seguir: no hay un programa”.

Para Melconian, los logros económicos alcanzados no son comunicados de manera eficaz por la administración nacional, en parte por un estilo que privilegia la confrontación por sobre el diálogo. “Son malos comunicadores, porque ya nadie cree nada de lo que dicen”, afirmó. Y agregó, de manera provocadora: “¿Qué diferencia hay entre lo que hacían los Kirchner y esto?”.

A su entender, el problema no pasa únicamente por las medidas adoptadas, sino por la pérdida de credibilidad de la dirigencia política. “Hoy en la Argentina nadie sigue los discursos del presidente”, sostuvo.

Sus observaciones se producen en un contexto marcado por la decisión de la Casa Rosada de restringir el acceso de numerosos periodistas a las conferencias de prensa y por las recientes controversias que involucraron al vocero presidencial, Manuel Adorni. A eso se suma que Javier Milei concentró buena parte de su agenda pública de los últimos meses en viajes y conferencias en el exterior, más que en actividades dirigidas al público argentino.

Aun señalando las debilidades de la actual administración y pese a los últimos sondeos, Melconian consideró que Milei podría superar un obstáculo que otros presidentes no lograron evitar.

“Mi impresión es que el Presidente puede superar lo que Cristina Fernández y Mauricio Macri no pudieron: el síndrome del tercer año”, explicó.

No obstante, advirtió que eso no garantiza el éxito político. “Puede ir con convicción a buscar la reelección, pero no tiene la vaca atada”, dijo, utilizando la conocida expresión popular para describir una situación de éxito asegurado.

En este caso, esa “vaca” bien podría ser Vaca Muerta, el enorme yacimiento de petróleo y gas que, según el economista, está contribuyendo a sostener el equilibrio cambiario. Explicó que el ingreso de dólares generado por el sector energético y el complejo agroexportador es el principal factor que, por ahora, mantiene alejado el riesgo de una crisis cambiaria.

Respecto de las importaciones, pidió “distinguir entre percepción y realidad”.

“No hay ninguna invasión de productos chinos porque no hay demanda. La demanda del mercado argentino es la de una economía en recesión”, afirmó, al sostener que la desaceleración de las importaciones responde principalmente a la debilidad del consumo interno.

En ese sentido, descartó que en el corto plazo pueda producirse una crisis cambiaria.

“El plan financiero del Gobierno no se cae porque hay un excedente de dólares generado por el agro y Vaca Muerta para dilapidar”, aseguró.

Sin embargo, aclaró que ese escenario no constituye una solución deseable, “porque gran parte de esos dólares terminan en cuentas en el exterior y no en el consumo interno”. Según explicó, esos recursos pueden evitar una crisis, pero no alcanzan para construir el futuro del país.

Con ese panorama, el economista anticipó que “continuará el atraso cambiario” y descartó una nueva baja de impuestos. “La reducción de la carga tributaria no va a ocurrir”, afirmó, al ubicar el debate dentro del equilibrio macroeconómico general.

El balance final sobre la gestión fue crítico.

“Si hay un presidente que no hizo lo que dijo que iba a hacer, ese es Milei”, sostuvo.

En definitiva, aunque reconoció algunos avances en materia de estabilización macroeconómica, Melconian insistió en que el verdadero desafío del Gobierno sigue siendo reconstruir la confianza de los argentinos en la economía local.

Un objetivo que, según afirmó, no depende únicamente de los indicadores económicos, sino también de la credibilidad de las instituciones y de la dirigencia política. “La confianza lleva años construirla y un segundo perderla”, concluyó.

La noche terminó con un extenso intercambio de preguntas en el que el público debatió con el economista sobre la recesión, las inversiones, la gobernabilidad y las perspectivas electorales, dejando en evidencia las distintas posiciones políticas de los asistentes.

Melconian aclaró que sus opiniones respondían exclusivamente a un análisis profesional construido a lo largo de décadas de experiencia junto a gobiernos y dirigentes de diferentes espacios políticos.

“Yo me reuní en privado con todos los políticos, incluida Cristina Fernández”, recordó, reivindicando su independencia de criterio.

“Si seguimos poniéndonos siempre a la defensiva, en lugar de observar la realidad con espíritu analítico, nunca vamos a encontrar las soluciones”, concluyó, al invitar a dejar de lado las divisiones ideológicas para afrontar con pragmatismo los desafíos económicos del país.