LIMA — Siete turistas italianos, cuatro ciudadanos europeos de otras nacionalidades y dos pilotos peruanos murieron al estrellarse un avión de la compañía Aerodiana durante un vuelo panorámico sobre las Líneas de Nazca, en el sur de Perú. Tras el siniestro, las autoridades suspendieron temporalmente las actividades de la empresa y abrieron una investigación para determinar las causas.

La aeronave, un Cessna Grand Caravan C-208, transportaba a once pasajeros y dos tripulantes. También viajaban dos ciudadanos españoles y dos alemanes. El impacto fue de tal magnitud que no hubo sobrevivientes.

Uno de los principales elementos bajo análisis es la comunicación que los pilotos mantuvieron con la torre de control poco antes de que se interrumpiera el contacto. El ministro de Comercio Exterior y Turismo de Perú, Rogers Valencia, informó que la tripulación había reportado un problema mecánico y solicitado asistencia.

La Comisión de Investigación de Accidentes de Aviación analiza los restos del avión, la trayectoria seguida y los registros disponibles. También busca establecer si las condiciones ambientales o las maniobras realizadas durante la emergencia influyeron en el desenlace.

Aunque el cielo se encontraba despejado y el tiempo parecía favorable, los vuelos turísticos habían sido reanudados ese mismo día después de una suspensión provocada por los fuertes vientos registrados durante la jornada anterior en la región de Ica. El fenómeno había causado caída de árboles, daños en infraestructura y accidentes viales.

Entre los fallecidos italianos estaban Cristina Maria Bianco y sus hijos Matteo y Pietro, ambos de unos 20 años, quienes viajaban junto con Paolo Gianturco, esposo de Bianco y socio de la consultora Deloitte.

“Es una tragedia inmensa que conmueve a toda nuestra comunidad profesional y a nuestra gran familia”, declaró a la agencia ANSA el director ejecutivo de Deloitte, Fabio Pompei.

Las otras tres víctimas italianas eran Massimo Angelucci, de 58 años, su esposa Elena Sala, de la misma edad, y el hijo de ambos, Lorenzo Angelucci, de 24. La familia residía en la provincia de Monza y Brianza y compartía con los demás integrantes del grupo la afición por los viajes.

Massimo Angelucci era propietario de Icma Tecno, una empresa de Lissone dedicada a la fabricación de componentes mecánicos. Su esposa colaboraba en la administración de la firma, mientras que Lorenzo se había graduado recientemente en el Politécnico de Milán.

“Toda la ciudad está conmocionada por lo ocurrido y ya nos pusimos a completa disposición de los familiares para cualquier necesidad operativa o práctica”, señaló a ANSA el alcalde de Seregno, Alberto Rossi.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia informó que la Embajada en Lima mantiene contacto con las autoridades peruanas y brinda asistencia a las familias, que ya fueron notificadas. La primera ministra Giorgia Meloni también expresó sus condolencias.

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones peruano y la Dirección General de Aeronáutica Civil dispusieron que Aerodiana no pueda retomar sus servicios hasta que se verifique el cumplimiento de las normas de seguridad, los procedimientos operativos y los requisitos previstos por la legislación.

Las Líneas de Nazca, declaradas Patrimonio Mundial por la Unesco, son un conjunto de enormes figuras trazadas sobre el desierto hace más de 1.500 años. Debido a sus dimensiones, suelen observarse desde pequeños aviones que sobrevuelan la zona a baja altura.

Las autoridades remarcaron que todavía no existe una conclusión oficial. La pesquisa deberá establecer si el desperfecto reportado por los pilotos, las condiciones atmosféricas u otro factor provocaron la caída.