El fútbol suele recompensar a quienes saben esperar. Marcos Senesi lo comprobó cuando menos lo esperaba. Mientras disfrutaba de unos días de descanso después de una destacada temporada en la Premier League, recibió la llamada que había soñado durante años: Lionel Scaloni lo convocó para disputar el Mundial 2026 con la Selección Argentina en lugar del lesionado Leonardo Balerdi.
Para el defensor de 29 años, recientemente incorporado al Tottenham tras consolidarse como una de las figuras del Bournemouth, la noticia representa mucho más que una simple convocatoria. Es la culminación de un camino marcado por la paciencia, el esfuerzo y una decisión que definió su carrera internacional.
Nacido en Concordia el 10 de mayo de 1997, Senesi dio sus primeros pasos futbolísticos en las divisiones inferiores de San Lorenzo de Almagro. Con el club azulgrana debutó en Primera División y disputó 72 partidos entre 2016 y 2019, antes de dar el salto al fútbol europeo.
Su destino fue el Feyenoord de Países Bajos, donde encontró el escenario ideal para crecer como futbolista. Durante su etapa en Rotterdam disputó 116 encuentros y marcó nueve goles, convirtiéndose en uno de los defensores más destacados de la Eredivisie. Su capacidad para salir jugando desde el fondo, su personalidad y su fortaleza en el juego aéreo llamaron la atención tanto de clubes importantes como de selecciones nacionales.
Fue entonces cuando apareció una de las decisiones más importantes de su carrera. En 2022, Senesi recibió el interés concreto de Italia. Roberto Mancini, por entonces seleccionador de la Azzurra, lo contactó personalmente para convencerlo de sumarse a un proyecto de renovación que buscaba recuperar el protagonismo perdido tras la ausencia en el Mundial de Qatar.
Al mismo tiempo, también llegó el llamado de Lionel Scaloni. La Selección Argentina, que poco después se consagraría campeona del mundo, le abría una puerta que el defensor siempre había soñado cruzar.
La elección fue clara. A pesar de saber que la competencia en la Albiceleste sería mucho más exigente, Senesi decidió representar al país donde nació.
“Siempre soñé con estar en la Selección Argentina. Tomé la decisión de no ir a Italia para competir y vestir la camiseta de nuestro país”, explicó tiempo después. También reconoció que aquella elección implicaba asumir un riesgo importante, ya que ingresar a un plantel repleto de figuras no sería una tarea sencilla.
Su debut llegó el 5 de junio de 2022, en la goleada por 5-0 frente a Estonia. Sin embargo, el camino posterior estuvo lejos de ser sencillo. Senesi no fue convocado para el Mundial de Qatar 2022 ni para la Copa América 2024, quedando varias veces fuera de las listas definitivas de Scaloni.
Lejos de bajar los brazos, continuó trabajando en silencio. En Bournemouth se convirtió en uno de los referentes del equipo y fue una pieza fundamental en el crecimiento del club inglés. Durante cuatro temporadas acumuló 129 partidos y seis goles, consolidándose como uno de los defensores argentinos más regulares del fútbol europeo.
Su rendimiento terminó por abrirle una nueva puerta. Tottenham decidió apostar por él para reforzar su defensa de cara a la próxima temporada, confirmando el gran momento que atraviesa su carrera.
Ahora, sin embargo, toda su atención está puesta en el Mundial. Después de años de espera, convocatorias frustradas y oportunidades perdidas, Senesi tendrá finalmente la posibilidad de representar a Argentina en el torneo más importante del planeta.
Su historia es la de un futbolista que eligió el corazón por encima de la conveniencia. Rechazó la posibilidad de vestir la camiseta italiana cuando el camino parecía más sencillo y apostó por un sueño que tardó en hacerse realidad. Hoy, ese sueño tiene forma de Mundial. Y Marcos Senesi está listo para vivirlo.